El homenaje a Invap por sus 50 años que destapó un modelo de empresa pública que pocos conocen
¿Cuál es el verdadero secreto de Invap, la empresa pública que cumple 50 años y da superávit? El gerente general lo explicó en la Legislatura, y no tiene que ver solo con la tecnología.
La Legislatura de Río Negro aprobó este jueves un proyecto de ley conmemorativo por el 50° aniversario de Invap, la empresa tecnológica nacida en Bariloche. El reconocimiento no fue solo un gesto simbólico: en el recinto, el gerente general de la firma, Darío Giussi, reveló las claves de un esquema que desafía el prejuicio sobre las empresas estatales.
Frente a la idea instalada de que lo público siempre da déficit, Giussi marcó la cancha: “Invap tiene un modelo de empresa que, desde que se creó hace justo 50 años - con una etapa previa de incubación en la CNEA, el Instituto Balseiro y el Centro Atómico Bariloche -, tuvo como objetivo hacer tecnología de manera sustentable: dar respuesta a un problema concreto y que alguien esté dispuesto a pagar por esa solución”.
El ejecutivo fue contundente al describir la salud financiera de la compañía: “Somos una empresa pública que vive de lo que vende. A pesar de los momentos complejos de la economía nacional, en prácticamente todos los ejercicios hemos sido superavitarios, y las ganancias se reinvierten en investigación y desarrollo”.
Giussi también valoró el respaldo institucional que recibió la firma a lo largo de cinco décadas, más allá de los cambios de gobierno. Sobre la norma aprobada por el Parlamento rionegrino, señaló que “sintetiza muy bien lo que representa la provincia para Invap e Invap para la provincia. Ese soporte institucional, sostenido más allá de las distintas corrientes políticas, es uno de los grandes factores que nos permitió atravesar estas cinco décadas”.
Liderazgo global y proyección internacional
Aunque el imaginario popular la asocia con la actividad aeroespacial, Invap dio sus primeros pasos en la tecnología nuclear y expandió sus capacidades a centros médicos, radares y sistemas de comunicaciones. En el área nuclear orientada a reactores de investigación y producción de radioisótopos, la empresa es líder a nivel mundial.
“Tenemos una cartera de proyectos internacionales en países como Argelia, Países Bajos y Arabia Saudita, sumados a antecedentes en Australia y Egipto. Esto nos permite equilibrar la balanza comercial mediante exportaciones, mientras desarrollamos tecnología para planes soberanos de la Argentina”, detalló Giussi.
La firma factura en promedio más de 200 millones de dólares por año, y en su último ejercicio repartió sus ventas en partes iguales entre el mercado nacional y el externo.
Impacto cotidiano y capital humano
Giussi explicó que los desarrollos de Invap no son una abstracción tecnológica: tocan la vida diaria de la gente. En salud, la empresa diseña y provee plantas y reactores para producir radioisótopos, insumos básicos para diagnósticos y tratamientos médicos por los que pasa la mayoría de la población en algún momento.
En navegación aérea, todos los vuelos de Argentina son monitoreados por radares de control de tránsito aéreo fabricados en Bariloche. Y en telecomunicaciones, los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2, construidos con participación de Invap, garantizan conectividad en distintas regiones del país.
La estructura operativa de la firma está compuesta por 1.800 trabajadores, con un promedio de edad inferior a los 40 años, radicados en su mayoría en San Carlos de Bariloche. “La gente es el factor clave. Hay una combinación de experiencia, talento y juventud, con una cultura de trabajo en equipo donde el error no se castiga, sino que se asume como parte indispensable del aprendizaje tecnológico”, concluyó Giussi.