El horror de la Patagonia: peón fue torturado y asesinado; el juicio tiene fecha
Un peón riojano llegó a la Patagonia buscando un nuevo horizonte. Terminó torturado y asesinado. ¿Qué pasó en esa estancia? El juicio ya tiene fecha.
Nicolás Antonio "Toño" Tula, de 37 años, llegó a Caleta Olivia para empezar de nuevo. Encontró trabajo como peón en una estancia. Pero su sueño terminó en una pesadilla: fue torturado, apuñalado 34 veces y arrastrado tres kilómetros hasta un zanjón donde lo abandonaron moribundo. El crimen ocurrió en mayo de 2023 en Las Heras, Santa Cruz. Ahora, la Justicia puso fecha al juicio oral: comenzará el 26 de agosto.
¿Quién era "Toño" Tula?
Oriundo de La Rioja, Tula se mudó a Caleta Olivia junto a su madre "para cambiar de aire", según contó su prima Brenda Tula. Allí se reencontró con otros familiares y pronto consiguió trabajo como peón en una estancia de la zona rural. Era conocido por su dedicación y honestidad en el campo.
Pero un día, mientras realizaba sus tareas habituales, fue sorprendido y sometido a una agresión brutal. Según la reconstrucción del caso, recibió golpes de todo tipo, lesiones graves y torturas que precedieron a su muerte. Su cuerpo fue hallado en un zanjón, cubierto con ramas y una chapa. Los asesinos lo arrastraron tres kilómetros entre matas y coirones antes de enterrarlo aún con vida.
Los acusados: un peón y su nieto
Valeriano "Chipi" Hernández, de 54 años, también peón rural de la estancia "Los Álamos", fue detenido junto a su nieto de 16 años. Sin embargo, la Justicia liberó al menor y mantuvo la prisión preventiva para Hernández, quien sigue privado de su libertad. Hernández tiene antecedentes policiales por otros delitos.
El juicio: fecha y cargos
Tras una larga investigación que incluyó pruebas, testimonios y peritajes, el juicio oral se fijó para el 26 de agosto. Hernández será juzgado por "homicidio doblemente calificado" (artículo 80, incisos 2 y 6 del Código Penal), es decir, por ensañamiento, alevosía y la participación premeditada de dos o más personas. La región espera justicia por un crimen que estremeció a la Patagonia.