El Hospital 4 de Junio gasta $80 millones al mes en prótesis por siniestros viales y las obras sociales no reembolsan
El Hospital 4 de Junio destina $80 millones mensuales en prótesis por accidentes viales. ¿Por qué las obras sociales no reembolsan y qué pasa con las ambulancias?
El sistema de salud pública de Sáenz Peña está al borde del colapso: el 30% de las urgencias que recibe el Hospital 4 de Junio son por accidentes de tránsito, y la institución destina una cifra millonaria para afrontar las consecuencias. Mientras tanto, las obras sociales y ART esquivan los pagos.
Un gasto que sangra al sistema
La Dra. Ivonne Duarte, codirectora del hospital, reveló en una entrevista con radio La Red 92.9 MHz que se invierten 80 millones de pesos mensuales solo en la compra de prótesis para víctimas de siniestros viales. Esta suma no contempla otros costos como el combustible de las ambulancias, los insumos de guardia, la medicación o las internaciones que pueden durar entre una semana y dos meses.
“Pensamos si no sería mejor tomar un poco más de conciencia en nuestro tránsito. Por ahí este dinero podríamos destinarlo a comprar más medicación, a mejorar la tecnología en el hospital o a hacer otras cosas que necesitamos”, lamentó Duarte, quien insistió en que la prevención es la clave.
La burocracia que vacía al hospital
Uno de los principales problemas es la imposibilidad de recuperar los gastos de pacientes con cobertura de ART u obras sociales. Por ley, cualquier accidentado en la vía pública debe ser atendido primero en el 4 de Junio, pero al no contar con la denuncia del hecho, el hospital no puede facturar a las aseguradoras.
La situación empeora porque, dentro de las primeras 12 horas, muchos pacientes con cobertura privada son derivados a clínicas particulares y nunca regresan con la documentación necesaria. “La clínica privada exige la denuncia y la certificación de la ART para atenderte, por lo que la gente se moviliza rápido. Acá en el Hospital público, al priorizar la urgencia y atender siempre de forma gratuita, eso no sucede”, explicó la codirectora.
Esto genera una fuga de recursos públicos hacia el sector privado. “Nosotros somos administradores del dinero público, de los impuestos de todos, no hay forma de funcionar si no hay aporte de obras sociales o de particulares”, remarcó.
Jóvenes, alcohol y celular: el perfil de las víctimas
El 90% de los ingresos por accidentes viales son adultos jóvenes. Los picos de colisiones se dan a las 7 de la mañana y a las 12 del mediodía, coincidiendo con los horarios laborales y escolares. “Es el horario en que todos salimos rápido, no miramos en las esquinas y vamos fuerte”, analizó la médica.
Los fines de semana, el alcohol se convierte en el principal factor, con ingresos concentrados en la madrugada. Duarte también cuestionó la presencia de menores en motos sin casco, como el caso reciente de dos chicos de 15 años, y el uso del celular al conducir. “Muchos van escribiendo en el celular mientras manejan la moto, e incluso van acompañados de criaturas. Es una locura”, denunció.
Además, advirtió sobre los días de lluvia: “A veces los autos se creen inmortales y no es así”.
“No es un accidente, es un incidente”
Para Duarte, la palabra “accidente” está mal usada: “Por definición, si un accidente se pudo evitar, no es un accidente; es un incidente”. Esta falta de prevención compromete la capacidad de respuesta ante emergencias reales.
El hospital cuenta con nueve ambulancias en total, pero solo dos están disponibles para emergencias en la vía pública en Sáenz Peña. Aunque es una mejora respecto a diciembre de 2023, cuando había una sola, la escasez provoca que ante múltiples siniestros queden desprotegidas otras urgencias como personas descompensadas o heridas por armas blancas.
Un hospital al límite
El 4 de Junio es el hospital cabecera de media provincia de Chaco. Más de 400 personas ingresan diariamente por sus cuatro guardias (Adultos, Pediatría, Ginecobstetricia y Salud Mental), y las 217 camas están ocupadas al 100% todos los días. “Con este flujo permanente de pacientes en las guardias y con las camas de internación llenas todos los días, se vuelve sumamente difícil sostener la calidad de la atención al nivel que deseamos”, admitió Duarte.
La profesional concluyó con un llamado a la comunidad y a las aseguradoras: “Los saenzpeñenses somos buena gente. Tenemos que tomar conciencia no más de algunas situaciones y trabajar entre todos para mejorar como ciudad. Y las aseguradoras deben comprender que el hospital brinda un servicio que deben reembolsar, porque aquí también atendemos un sinfín de otras patologías críticas de personas que necesitan de salud pública”.