El hospital de salud mental de Paraná atiende con 38 psiquiatras para toda la provincia y los profesionales se van
Reclaman nombramientos, insumos y mejores salarios, pero desde el Ministerio de Salud todavía esperan que los convoquen. Mientras tanto, los profesionales se van y la atención pública queda en manos de cada vez menos.
Trabajadores del Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná se movilizaron este miércoles frente al establecimiento, sobre calle Ambrosetti, para exigir nombramientos, insumos y mejores salarios. La protesta surgió de una asamblea y contó con el acompañamiento de integrantes de ATE Entre Ríos y de usuarios del hospital.
La medida se enmarcó en tres jornadas de asamblea y retención de servicios. Durante la mañana, los manifestantes cortaron la calle de manera momentánea para visibilizar las condiciones laborales y las dificultades que, según señalaron, atraviesa la atención pública.
Matías Passi, secretario de Derechos Humanos de ATE Entre Ríos y delegado del hospital, contó a Elonce que los propios usuarios decidieron sumarse al reclamo después de conocer la situación que les expusieron los trabajadores.
“La falta de herramientas, las condiciones laborales y la ausencia de nombramientos de personal hacen muy difícil, en el marco de una crisis de salud mental, atender las problemáticas, que se incrementaron notoriamente”, declaró.
Un hospital que no da abasto
Passi sostuvo que el Hospital Escuela debe responder a una demanda creciente con recursos insuficientes. Entre los problemas mencionó deficiencias edilicias, falta de elementos de trabajo y equipos y maquinarias que necesitan reparaciones.
El delegado contrastó esa realidad con los anuncios oficiales sobre la urgencia en salud mental. Según afirmó, los recursos prometidos todavía no se traducen en mejoras concretas dentro del establecimiento. “Vemos anuncios que indican que habrá fondos para resolver estas situaciones, pero al hospital de referencia de la provincia esos insumos no llegan”, cuestionó.
El representante gremial vinculó el aumento de las consultas con el deterioro de las condiciones económicas y sociales. Aseguró que cada vez más personas acuden al sistema público en busca de asistencia, mientras los equipos deben trabajar con una estructura cada vez más limitada.
Renuncias y falta de profesionales
Otro de los ejes de la protesta fue la salida de profesionales. Passi afirmó que algunos trabajadores optan por trasladarse al ámbito privado por las diferencias salariales y las condiciones en las que desarrollan sus tareas.
“Los profesionales de la salud mental están renunciando porque trabajar en el Estado, con estos salarios y estas condiciones, dejó de ser una garantía. Eso genera un mayor recargo para quienes permanecen”, advirtió.
Según los datos que brindó el dirigente de ATE Entre Ríos, el sistema público provincial cuenta con 38 psiquiatras para atender la demanda de todo Entre Ríos. La cifra fue expuesta por el gremio como uno de los indicadores de la falta de recursos humanos.
Passi señaló que los trabajadores del área atraviesan las mismas dificultades salariales que el resto de los agentes estatales, pero reclamó que se contemplen las características particulares de las tareas vinculadas con la atención en salud mental.
Un pedido de reunión que sigue esperando
El delegado recordó que ATE presentó una agenda de reclamos al ministro de Salud, Daniel Blanzaco, el 22 de septiembre del año anterior. Según relató, en aquella instancia se acordó realizar un nuevo encuentro dentro de los 30 días siguientes. “Hasta el día de hoy estamos esperando que nos convoque para analizar cómo avanzamos con los puntos presentados”, manifestó Passi.
El sindicato ya había planteado antes demandas vinculadas con presupuesto, salarios, infraestructura y reconocimiento de los equipos interdisciplinarios. En agosto de 2025, ATE informó sobre una reunión con las autoridades sanitarias en la que presentó peticiones elaboradas en asamblea por trabajadores del Hospital Escuela.
La protesta de este miércoles se extendió entre las 10 y las 12. Una vez finalizada la intervención sobre calle Ambrosetti, los trabajadores continuaron con la asamblea para definir las medidas que llevarán adelante durante la semana siguiente.