Cuatro días de auditoría, entrevistas a pacientes y revisión de historias clínicas: el hospital ya escuchó las observaciones, pero el dictamen que define si conserva su sello de calidad todavía no está firmado.
El Hospital Central 'Doctor Ramón Carrillo' atravesó la instancia decisiva de su proceso de acreditación. El Instituto Técnico para la Acreditación de Establecimientos de Salud (ITAES) desarrolló allí la evaluación final con la que busca comprobar si el centro cumple con los parámetros del Manual de Agudos 2019 y si su equipo de salud sostiene en la práctica las actitudes, hábitos y valores que esos estándares exigen.
La tarea se extendió a lo largo de cuatro jornadas consecutivas y se organizó en tres fases: primero, el reconocimiento de las estructuras, la misión, la visión y la estrategia del hospital; después, la evaluación de los procesos; y por último, la observación de resultados a partir de indicadores y encuestas.
Qué es el ITAES y qué certifica
Fundado en diciembre de 1993, el ITAES es una organización civil sin fines de lucro y se presenta como la principal entidad no gubernamental del país y la región dedicada a la evaluación externa y la acreditación de la calidad asistencial en instituciones sanitarias.
Su herramienta central es la Acreditación Hospitalaria, un sello periódico y voluntario que certifica que una institución reúne condiciones óptimas de infraestructura, funcionamiento y procesos asistenciales. El instituto audita hospitales, clínicas, sanatorios, laboratorios y centros de diagnóstico con tres ejes de análisis: estructura e infraestructura, procesos y funcionamiento, y gestión y mejora continua.
La acreditación suele otorgarse por períodos de tres años y la llevan adelante equipos profesionales independientes mediante visitas de auditoría e inspección técnica. Para los pacientes representa mayor seguridad y protección de sus derechos; para los establecimientos, reconocimiento institucional y validación ante los financiadores del sistema de salud; y para el sistema en general, una referencia en políticas de garantía de calidad asistencial.
Cómo se movió el equipo evaluador
Los evaluadores apelaron a entrevistas grupales con la alta dirección y con los líderes de procesos. También aplicaron el método del paciente trazador, que reconstruye la experiencia del paciente a lo largo de su atención, y el trazador de sistemas, que sigue el recorrido de pacientes e insumos dentro de un proceso.
Además, entrevistaron a personal de salud y a pacientes con autorización previa y sin presencia de personal del hospital, revisaron historias clínicas, normas, registros y legajos, y observaron los sectores de trabajo.
Qué áreas quedaron bajo la lupa
El examen abarcó la estructura organizacional, los órganos de gobierno, la planificación estratégica y operativa, los presupuestos y la oferta de servicios. También los derechos del paciente y su familia, la seguridad del paciente, la prevención y control de infecciones, la gestión de la calidad, la gestión de riesgos, los planos, el plan director, la higiene y seguridad y el plan de evacuación. El recorrido general por el establecimiento completó esa primera capa de revisión.
En el terreno asistencial se trazaron pacientes en Emergencias, Internación general, Atención Ambulatoria, Cuidados Críticos Adultos, Rehabilitación en Internación, área Quirúrgica, Anestesiología, Cirugía Ambulatoria y Endoscopia, con entrevistas a pacientes y familiares.
Los sistemas evaluados fueron Esterilización, Anatomía Patológica, Medicina Transfusional, Laboratorio de Análisis Clínicos y Suministro de Medicamentos, Insumos y Productos Médicos. A eso se sumaron Diagnóstico y Tratamiento por Imágenes, Limpieza y Residuos Hospitalarios, Provisión de ropa, Cocina Hospitalaria, Mantenimiento de Instalaciones y Equipamiento, y la infraestructura de las áreas críticas quirúrgicas y no quirúrgicas y de las no críticas.
En el área de Gestión se revisaron las condiciones laborales del personal, las capacitaciones y los legajos, las residencias profesionales, los procedimientos informatizados, el Servicio Social y la gestión de cobertura, las compras, contrataciones, facturación y cobranzas, y la información estadística, con encuestas de satisfacción y reporte de incidentes.
La devolución, frente a los trabajadores
Al cierre de la evaluación, las licenciadas Débora Gago y Nahir Edad, la farmacéutica Lucía Romero y la arquitecta Ana Testa presentaron su devolución sobre las áreas que tuvieron a cargo ante jefes y subjefes de servicios, referentes y trabajadores reunidos en el auditorio del hospital. Fue un momento emotivo, en el que el equipo evaluador compartió las fortalezas y las oportunidades de mejora detectadas.
El director del HCRC, Adolfo Sánchez León, tomó la palabra para agradecer a cada uno de los trabajadores de la institución, a los profesionales médicos y no médicos y a todos los servicios descentralizados por la predisposición y la colaboración durante los días de evaluación.
Qué falta para conocer el veredicto
Las observaciones realizadas son preliminares. El equipo evaluador elevará un informe al área técnica del ITAES, que sugerirá un dictamen a la Comisión Directiva: acreditado por tres años, acreditado por un año o no acreditado. La Comisión Directiva será la encargada de aprobarlo o rechazarlo.
Si el hospital resulta acreditado, recibirá un plan de acción con las observaciones y, cada seis meses, un evaluador verificará su cumplimiento.



