El impactante homenaje en San Juan que mantiene viva la memoria de Hiroshima y Nagasaki
¿Cómo lograron que los estudiantes comprendieran el horror de la bomba atómica? Una maqueta escalofriante y un homenaje que nadie esperaba.
Una jornada educativa sin precedentes reunió a estudiantes secundarios en San Juan para conmemorar los 81 años de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. **La propuesta incluyó una maqueta a gran escala de la ciudad que dejó atónitos a los presentes.**
La iniciativa, impulsada por la Dirección de Bibliotecas Populares de la provincia junto al Fundación Jardín Japonés y la Sociedad Argentino Japonesa, buscó acercar a los jóvenes a uno de los episodios más trágicos del siglo XX.
¿Qué se vivió en la jornada?
Los estudiantes participaron de una salida pedagógica diferente, con muestras fotográficas y actividades interactivas que recrearon las consecuencias humanas y sociales de la destrucción nuclear.
El titular de la dirección, Federico Caballero, dialogó con Canal 13 San Juan y explicó: "La iniciativa surgió desde la Dirección de Bibliotecas Populares y Actividades Literarias de la Secretaría de Cultura sobre los 81 años de Hiroshima y Nagasaki, la destrucción nuclear y la importancia de construir la paz colectiva".
Una maqueta que impacta
Uno de los puntos más llamativos fue la construcción de una maqueta en gran escala de la ciudad de San Juan, dos mil veces más pequeña que la original, ubicada junto a un hongo atómico de un metro de altura.
"Esto se hizo para que los chicos vean el nivel de destrucción de estas armas y el daño que pueden ocasionar", comentó Caballero, quien aclaró que la representación debería ser seis veces más grande para ser fiel a la realidad.
Además, la actividad tuvo un emotivo homenaje a la origamista local Noelia Ávila, fallecida hace un año, cuya madre, Elena Hidalgo, participó con muestras de origami bajo el concepto "Arte por la Paz".
Un mensaje para las nuevas generaciones
El objetivo central fue mantener vivo el recuerdo de las víctimas de 1945 y transmitir un mensaje pacifista, promoviendo sociedades donde el diálogo y la convivencia sean protagonistas.
De esta manera, las bibliotecas populares se sumaron a una conmemoración que combinó educación, cultura y memoria, demostrando que la historia sigue interpelando a los más jóvenes.