El Impenetrable despide su Bienal: 15 esculturas que quedarán para siempre en Castelli
La Bienal de El Impenetrable cierra su segunda edición dejando 15 esculturas en Castelli. ¿Qué obras marcaron esta semana de arte a cielo abierto?
La segunda edición de la Bienal de El Impenetrable llega a su fin este domingo en Castelli, tras seis días de intensa producción artística al aire libre que congregó a escultores de diez naciones, artistas locales e invitados especiales.
El certamen, que tuvo como escenario la plaza San Martín, deja un legado de 15 nuevas obras que engrosarán el acervo cultural de la ciudad y potenciarán el atractivo turístico del norte chaqueño.
La organización estuvo a cargo de la Fundación Amigos del Arte y Turismo, la Municipalidad de Castelli y el gobierno provincial, con la asistencia de la Fundación Urunday. Así, la Bienal se afianzó como un puente de intercambio entre creadores de distintos continentes y la comunidad local.
Durante toda la semana, vecinos y visitantes tuvieron la oportunidad de presenciar en vivo el proceso de creación de las esculturas, conversar con los artistas y seguir cada paso del trabajo sobre mármol, metal y madera.
Diez países, una sola pasión
En esta edición, participaron escultores provenientes de Argentina, Bielorrusia, Bulgaria, Chile, España, Italia, Polonia, Turquía, Ucrania y Uzbekistán. Todos ellos llegaron al Portal de El Impenetrable después de intervenir en la Bienal Internacional de Esculturas, con proyectos pensados exclusivamente para esta cita.
La propuesta se enriqueció con la participación de artistas invitados y referentes zonales, en un encuentro que busca posicionar a Castelli como un punto de referencia del arte escultórico contemporáneo en el norte argentino.
René Bertolucci, presidente de la Fundación Amigos del Arte y Turismo, subrayó que uno de los ejes del encuentro fue «acercar a los artistas contemporáneos más destacados del mundo al público local, como así también nuestra naturaleza y costumbres a ciudadanos de diferentes lugares de la tierra».
Por su lado, Josese Eidman, titular de la Fundación Urunday, explicó que la elección de los participantes surgió de un proceso curatorial que logró reunir a creadores consagrados y transformar a la Bienal en «un espacio de intercambio entre diferentes expresiones artísticas del mundo y las expresiones con identidad propia de El Impenetrable».
El sello chaqueño en cada obra
La presencia local volvió a ser protagonista con las piezas de Mariela Silvana Mendieta, Ernesto Sosa y Juan Leiva, tres artistas que ofrecieron distintas perspectivas sobre la identidad provincial. Mendieta, oriunda de Resistencia, presentó «Orgánica», una obra que explora el vínculo entre la naturaleza y la figura humana. Sosa, también de la capital chaqueña, desarrolló «Trilogía», una síntesis abstracta de la historia de Juan José Castelli. En tanto, Leiva, miembro de la comunidad qom de Miraflores, talló en palo santo la pieza «Tero», inspirada en el ave del monte y en las raíces de los pueblos originarios.
Los tres coincidieron en resaltar la importancia de compartir espacio con escultores de renombre internacional. «La experiencia que tengo acá en Castelli es venir, compartir con escultores internacionales y aprender de todos ellos», afirmó Mendieta.
Leiva confesó que participar en la Bienal fue «un sueño», mientras que Sosa lo definió como «un gran orgullo y una gran alegría» por trabajar junto a artistas de trayectoria mundial.
Una semana a puro arte y cultura
Más allá del concurso escultórico, la Bienal desplegó una nutrida agenda para el público. La plaza San Martín fue el punto de encuentro del Concurso del Pan Castelense, el espacio gastronómico Nuestros Sabores, talleres, conferencias, muestras de artesanías identitarias, actividades para los más chicos y espectáculos musicales y de danza organizados por el Instituto de Cultura del Chaco (ICCH).
El broche de oro estará puesto hoy con la actuación del grupo Gualamba, que cerrará una edición que apuntó a reforzar el lazo entre el arte, la identidad cultural y el turismo en la región del Impenetrable.
La Bienal de El Impenetrable surgió con la misión de replicar en el norte provincial la experiencia que desde hace décadas se vive en Resistencia, reconocida como la Capital Nacional de las Esculturas.
De esta manera, la iniciativa busca descentralizar la actividad cultural, acercar el arte contemporáneo a nuevas comunidades y crear un polo de atracción turística que realce la identidad propia del Portal del Impenetrable.
A lo largo de la semana, cientos de personas recorrieron el predio para observar el trabajo de los escultores y sumarse a las actividades paralelas.
El formato abierto del certamen permitió que el público siguiera de cerca cada fase del proceso creativo, desde los primeros cortes en piedra, madera o metal hasta los toques finales de las obras que, desde hoy, pasarán a formar parte del paisaje urbano de Castelli.