Durante un siglo no hubo rastro de ellas en el Chaco. Hoy son 14 y ocupan un recinto de 1.400 metros cuadrados en El Impenetrable, donde aprenden a pescar y a vivir en familia. Antes de fin de año, uno de los grupos podría quedar libre en el río Bermejo.
La nutria gigante vuelve a habitar el Chaco después de un siglo de ausencia. El proyecto de reintroducción que llevan adelante la Fundación Rewilding Argentina, la Administración de Parques Nacionales y el gobierno provincial ya cuenta con 14 ejemplares distribuidos en dos grupos familiares dentro del Parque Nacional El Impenetrable.
Los animales atraviesan su período de adaptación en un recinto de unos 1.400 metros cuadrados, armado entre una laguna y una barranca. Según Mario Tarragó, técnico de Campo de la Fundación, allí cumplen su etapa de aprendizaje: nadan, pescan, construyen su madriguera y viven en familia.
La meta está cerca: se espera que uno de los grupos sea liberado antes de fin de año, lo que devolvería a los ríos chaqueños a este depredador tope, clave para el equilibrio acuático.
Teuco, el avistaje que encendió la mecha
El programa nació en 2021 con el registro de Teuco, un ejemplar solitario cuya aparición impulsó la iniciativa de reintroducción. El animal se marchó de la zona antes de que pudiera concretarse su apareamiento con una hembra que estaba por llegar, pero la base del proyecto ya estaba consolidada.
Después llegó la conformación de la pareja integrada por Yverá y Anori. De ese esfuerzo nacieron Piragua, Chalana, Yakuy e Inothi. «Hoy ya tenemos la primera camada de nutrias gigantes nacida en El Impenetrable», destacó el especialista.
Por qué habían desaparecido
De acuerdo con Tarragó, las causas principales de la desaparición de la especie en el Chaco fueron la caza para el comercio de pieles, la pérdida de hábitat y el avance del hombre sobre las zonas ribereñas.
«La nutria gigante es propia de Sudamérica y habita en sistemas acuáticos como ríos, lagunas y humedales donde se alimenta de peces, pequeños mamíferos, aves y reptiles», precisó.
El animal puede medir hasta 1,80 metros y pesar hasta 35 kilogramos. En la garganta tiene una mancha blanca que identifica a cada individuo. Viven en grupos familiares, comparten la madriguera y, según el referente de Rewilding, «son muy curiosas, ruidosas y se relacionan e interactúan con todo su entorno».
Las nutrias llegaron desde instituciones que colaboran en proyectos de conservación y ya se adaptan a su nuevo entorno en el parque, donde aprenden a pescar para alimentarse por sí mismas.
Turismo de naturaleza y un rol ecológico
El regreso de la nutria gigante al Río Bermejo potenciará los encuentros con los turistas que visitan el Parque Nacional El Impenetrable y consolidará a la región como destino de turismo de naturaleza, con una economía basada en la observación de fauna que beneficia a la comunidad local.
«El objetivo es que vuelva a cumplir un rol fundamental en el ecosistema acuático de ser el depredador tope que regula las especies de peces», concluyó Tarragó.
Para Jessica Monroig, bióloga del Parque Nacional El Impenetrable, la liberación será un nuevo hito para la conservación. «Esta liberación representará un nuevo hito para la conservación en el Parque Nacional El Impenetrable, en el marco de un proyecto valioso no solo por el retorno de la nutria gigante sino para la ecología del río Bermejo y sus especies asociadas», expresó. Y agregó: «De esta manera se fortalece este ecosistema fluvial gracias al trabajo conjunto entre los equipos de Parques Nacionales y la Fundación Rewilding Argentina, que son posibles en el contexto de un área protegida».
Creado en 2014, el Parque Nacional El Impenetrable resguarda 128 mil hectáreas de bosques de algarrobos, palo santo y quebrachos, pastizales, bañados y lagunas. También alberga especies en peligro de extinción como el tatú carreta, el oso hormiguero gigante, el tapir, el aguará guazú y el yaguareté, entre otras. Su desarrollo turístico sigue en crecimiento y genera oportunidades laborales para toda la comunidad.