El impuesto que California quiere cobrarles a los millonarios que se mudaron a Florida
La fecha de corte del 1° de enero de 2026 tiene en vilo a las grandes fortunas: quienes hayan sido residentes de California ese día podrían seguir pagando el nuevo impuesto aunque ya vivan en Florida. Qué activos entran y cuáles quedan afuera.
California tiene una fecha marcada en rojo: el 3 de noviembre de 2026. Ese día, si los votantes lo aprueban, entrará en juego un impuesto único del 5% sobre las grandes fortunas que podría alcanzar incluso a quienes ya hicieron las valijas y se instalaron en Florida. La clave está en un detalle que muchos pasaron por alto: la residencia al 1° de enero de 2026.
Qué propone la Proposición 40
Según la Oficina del Analista Legislativo estatal (LAO), la llamada Proposición 40 crearía un gravamen único del 5% sobre los patrimonios más altos. El proyecto apunta a fortunas desde US$1000 millones y contempla una tasa reducida para quienes estén por debajo de US$1100 millones.
La base de cálculo incluiría acciones, participaciones empresariales y otros activos. En cambio, quedarían generalmente excluidos los inmuebles, las pensiones y ciertas cuentas de jubilación, de acuerdo con el texto presentado y el análisis de la LAO.
La recaudación estaría destinada principalmente a financiar servicios de salud, y el pago correspondería en 2027.
Por qué una mudanza a Florida no alcanza
El punto que genera más ruido entre los contribuyentes es la fecha de corte. Quienes fueran residentes de California el 1° de enero de 2026 quedarían comprendidos por el impuesto, aunque después hayan establecido su vida en otro estado. Es decir, mudarse más tarde no borra la obligación tributaria.
La aplicación efectiva de la medida dependerá de la aprobación electoral y de eventuales decisiones judiciales que puedan frenarla.
Según informó Politico, el cofundador de PayPal y Palantir, Peter Thiel, anunció su traslado a Miami y señaló el ambiente tributario californiano como motivo. El mismo medio documentó movimientos de Sergey Brin y Larry Page para reducir sus vínculos con California, aunque sin establecer que esos cambios de residencia los hayan liberado de cualquier obligación futura.
Cómo se determina la residencia fiscal
La residencia será, previsiblemente, uno de los principales campos de batalla. Politico explicó que obtener otra licencia de conducir, registrar un vehículo o abrir una cuenta bancaria fuera de California puede resultar insuficiente para demostrar que una persona trasladó efectivamente su centro de vida.
La guía de la Franchise Tax Board (FTB), la agencia tributaria estatal, establece que la residencia se determina mediante las circunstancias particulares y los vínculos más estrechos del contribuyente. Según los especialistas consultados por Politico, las auditorías pueden examinar dónde viven el cónyuge y los hijos, dónde se desarrollan los negocios y dónde se mantienen relaciones personales.
Para las familias hispanas que cambian de estado, existe además una distinción práctica: las obligaciones actuales sobre ingresos de fuente californiana seguirían vigentes independientemente de esta propuesta.
La FTB señala que un no residente puede deber impuestos por alquileres de propiedades en California o servicios realizados físicamente allí; el alcance depende del tipo de ingreso.