El incendio del geriátrico clandestino dejó al descubierto algo más: la casa que uno de los abuelos no podía recuperar
El incendio en el geriátrico clandestino de barrio Nuevo Horizonte dejó al descubierto una residencia sin habilitación, dos imputados y una causa con tres líneas de investigación. Pero para uno de los abuelos rescatados, la novela no terminó con el fuego: su casa estaba usurpada y recién ahora pudo volver a verla. ¿Quién la ocupaba?
Este martes se cumplen dos meses del incendio que destapó el funcionamiento de un geriátrico clandestino en José Gollán al 10.100, en barrio Nuevo Horizonte. La investigación judicial sigue abierta y en las últimas semanas apareció una novedad que toca de cerca a uno de los adultos mayores rescatados: logró recuperar su casa, que estaba usurpada.
El siniestro ocurrió el 29 de julio y permitió rescatar a siete adultos mayores. Todos fueron trasladados primero al Hogar Beata Clara. Cinco de ellos después fueron derivados a otras residencias de PAMI o pudieron reencontrarse con sus familias. Los otros dos continúan alojados en el hogar municipal.
Dos imputados y una causa que sigue sumando capítulos
Por el caso fueron imputadas dos personas: un cuidador y la propietaria del establecimiento, María Laura Milia Gamboa. La investigación contempla acusaciones por privación ilegítima de la libertad y abandono de persona. Gamboa permanece en prisión preventiva.
El fiscal Marcelo Nessier, a cargo del expediente, confirmó que la causa avanza con tres líneas de investigación vinculadas al funcionamiento de la residencia. Por ahora la Fiscalía decidió no avanzar con un juicio abreviado, aunque no descartó esa alternativa para más adelante. Mientras tanto, siguen las entrevistas con las víctimas y con exempleados del lugar.
La conducción de la causa también tuvo cambios. Semanas atrás, el fiscal regional Jorge Nessier dispuso el apartamiento de los fiscales que habían intervenido en un principio. En paralelo, la Auditoría investiga cómo se trataron denuncias previas por presuntos delitos vinculados a ese lugar.
La casa de Mario Rosales, el otro frente de la historia
Una de las principales novedades de las últimas semanas fue la recuperación de la vivienda de Mario Rosales, uno de los adultos mayores que estaba alojado en la residencia de Gollán. Después del incendio, Rosales denunció que su casa estaba usurpada. Hace aproximadamente dos semanas se realizó una audiencia de cese del estado antijurídico, que permitió avanzar con la recuperación del inmueble.
La persona que ocupaba la vivienda había pedido un plazo de 15 días para retirarse y finalmente entregó las llaves. Hasta el momento, la Fiscalía no pudo establecer si existe algún vínculo entre esa persona y María Laura Milia Gamboa.
La casa quedó bajo resguardo de una vecina. La Municipalidad de Santa Fe analiza su acondicionamiento para que Rosales pueda regresar una vez que estén dadas las condiciones. Desde el municipio aclararon que todavía no está definido el alcance de los trabajos ni cómo se afrontarán los costos. Por ahora, Rosales sigue alojado en el Hogar Beata Clara, donde fue trasladado después del incendio.
La otra residencia vinculada a Gamboa sigue clausurada
En paralelo, continúa la situación de otra residencia vinculada a Gamboa que fue intervenida por la Municipalidad de Santa Fe. Se trata del inmueble de Diez de Andino al 5800, en Cabaña Leiva, donde los inspectores municipales encontraron 11 adultos mayores alojados.
El establecimiento fue clausurado preventivamente por falta de habilitación municipal. La medida no implica el desalojo de los residentes, que continúan allí mientras se define su situación. Durante las inspecciones también se detectaron irregularidades en el manejo de residuos domiciliarios y patológicos, además de otras infracciones relacionadas con las condiciones de funcionamiento.
A dos meses del incendio de barrio Nuevo Horizonte, la causa sigue en etapa de investigación, mientras la Justicia avanza sobre las distintas circunstancias que rodearon el funcionamiento de la residencia y la situación de los adultos mayores que permanecían allí.