El incendio en Mendoza dejó a San Juan a oscuras: el dato que expone su talón de Aquiles
¿Qué tiene que pasar para que un incendio a 160 kilómetros deje a toda una provincia sin luz? El informe que reveló por qué San Juan quedó a oscuras y cuál es la obra que sigue esperando.
El apagón que dejó sin luz a varios departamentos de San Juan durante unos 20 minutos el miércoles 30 de septiembre no fue un simple accidente. Según el informe de la periodista Carolina Putelli para el programa “Todos Vivos”, el episodio confirmó una vulnerabilidad estructural que la provincia arrastra desde hace años: San Juan está conectada a la red nacional por un único punto.
La investigación, basada en consultas al Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), reveló que el sistema funciona de manera "radial" y no "mallada", lo que significa que no existe una red de respaldo capaz de absorber emergencias. La caída de la línea principal por un cortocircuito provocado por cenizas y la posterior sobrecarga de la línea secundaria derivaron en un colapso inevitable.
Un incendio a 160 kilómetros que encendió las alarmas
El origen de la falla fue un incendio de pastizales ocurrido a unos 160 kilómetros de San Juan, en cercanías de la Estación Transformadora Gran Mendoza. Aunque el fuego no llegó a quemar cables ni torres —las franjas de seguridad estaban despejadas—, las fuertes ráfagas de viento arrastraron una masa densa de aire caliente cargada de cenizas, carbón y humedad hacia la línea de alta tensión de 500 kV, propiedad de Transener.
Ese cóctel hizo que el aire perdiera su capacidad aislante y se ionizara, provocando un arco voltaico: un cortocircuito masivo de la línea a tierra. Las protecciones automáticas del sistema se abrieron para evitar daños mayores y dejaron fuera de servicio la principal vía de conexión de San Juan.
La paradoja energética que complicó todo
En una tarde templada de primavera, la demanda interna de San Juan ronda apenas los 250 MW, mientras que sus parques fotovoltaicos alcanzan un pico de 650 MW. Ese excedente de 400 MW de energía solar limpia se exporta habitualmente al resto del país por la línea de 500 kV.
Al cortarse esa vía de escape, los 400 MW sobrantes intentaron canalizarse por la única alternativa disponible: la línea secundaria de 220 kV, operada por Distrocuyo. Como ya venía trabajando al límite, la sobreoferta activó sus dispositivos de emergencia y los sistemas se "abrieron" para no destruirse. Sin caminos para evacuar la energía solar y aislada del mapa nacional, San Juan sufrió un colapso temporal por desbalance masivo. Mendoza, en cambio, continuó con su suministro normal porque no dependía de ese flujo.
El mapa de la solución pendiente
La red eléctrica sanjuanina cuenta hoy con conexiones hacia Mendoza, pero tiene pendientes los tramos proyectados hacia el norte. La línea "deseada" —punteada en los mapas oficiales— recorre Iglesia y empalma con la estación transformadora de La Rioja.
Parte de esa infraestructura de 500 kV tiene el compromiso de inversión privada de Vicuña, que luego pasará a gestión pública, pero el tramo final que une Iglesia con La Rioja sigue esperando financiamiento. Concretar esa obra o una alternativa hacia San Luis permitiría que San Juan deje atrás su condición radial y tenga, finalmente, el respaldo necesario para que un incendio a cientos de kilómetros no vuelva a dejar a los sanjuaninos a oscuras.