El incendio que arrasó Alto de Sierra dejó un saldo que los vecinos no esperaban
El incendio que arrasó Alto de Sierra dejó a varias familias sin casa y con pérdidas que todavía no terminan de calcular. Lo que el viento Zonda provocó en pocas horas cambió el barrio para siempre.
El fuego que se desató este jueves en Alto de Sierra, en Santa Lucía, dejó al menos siete viviendas con pérdidas totales y varias propiedades con daños parciales. Las llamas avanzaron sobre sectores habitados y también alcanzaron corrales y dependencias, donde murieron animales que no pudieron escapar.
Uno de los puntos más castigados fue el asentamiento San Cayetano, donde el relevamiento preliminar determinó que cinco casas quedaron completamente destruidas. Otras dos viviendas del sector de enfrente también sufrieron daños totales.
Dónde se originó y cómo se expandió
El siniestro comenzó como un incendio de pastizales de grandes dimensiones y se propagó con rapidez hacia las zonas habitadas. El fuego se extendió por un área comprendida entre las calles Buenaventura Luna, 25 de Mayo y Libertador, además del asentamiento San Cayetano. También se registraron focos en la Curva de Alto de Sierra, calles Talacasto y Huarpes y el pasaje Difunta Correa.
Las llamas no solo consumieron viviendas: también alcanzaron corrales y otras dependencias que las familias usaban para sus actividades. En una de las propiedades afectadas, el fuego provocó la muerte de animales, lo que sumó pérdidas materiales y productivas para los vecinos.
La propagación se vio favorecida por las fuertes ráfagas de viento Zonda que soplaron durante toda la jornada. El viento cambiaba la dirección de las llamas en cuestión de minutos y complicó el trabajo de los Bomberos, la Policía y el personal de la Municipalidad de Santa Lucía.
El operativo no terminó
Aunque los principales focos quedaron controlados, las tareas continuaron durante la tarde por el riesgo de que el fuego se reactivara. Las ráfagas y la presencia de material caliente mantenían en alerta a los equipos de emergencia.
Los trabajos se concentraron en troncos, postes y restos de estructuras que conservaban altas temperaturas después del paso de las llamas. El objetivo era enfriarlos y evitar que las brasas generaran nuevos focos.
El humo cubrió buena parte del sector y dificultó la intervención. Mientras los equipos seguían trabajando, las familias afectadas empezaron a dimensionar las pérdidas: viviendas destruidas por completo y animales muertos como consecuencia del avance del fuego.
Fotos y videos: Daniel Arias para Diario de Cuyo.