El Ingenio Corona cambia de manos: la familia Blaquier se queda con la fábrica y los trabajadores festejan
El histórico Ingenio Corona pasaría a manos de la familia Blaquier. ¿Qué pasará con los empleados? El delegado gremial lo cuenta todo.
La planta azucarera tucumana está “prácticamente vendida” al grupo Blaquier, según confirmó el delegado gremial Carlos Galván. La operación incluye fábrica, destilería y maquinaria, pero el campo seguirá en manos del actual dueño.
El anuncio sacudió al pueblo azucarero: el Ingenio Corona, uno de los históricos de Tucumán, pasaría a manos de la familia Blaquier, la misma que controla Ledesma y que en los últimos meses no para de crecer en la provincia. La noticia cayó como una bomba entre los trabajadores, que ven con buenos ojos la llegada de un gigante del sector.
Carlos Galván, delegado de FEIA en el ingenio, contó cómo se enteraron: “Nos reunió el licenciado Martín Arano, que es el dueño, el propietario del Ingenio Corona, para anunciarnos que realmente el Ingenio está prácticamente vendido a la firma Blaquier”. El anuncio se hizo en una asamblea con todos los empleados.
¿Qué se vende y qué no?
La operación no incluye todo. Según explicó Galván, la fábrica, la destilería y la maquinaria de campo pasan a manos de Blaquier. Pero el campo no: seguiría perteneciendo a Arano y después sería arrendado al ingenio.
El traspaso no será inmediato. Habrá un período de administración compartida hasta que termine la zafra actual. “Ellos van a hacer una administración compartida hasta que termine la zafra. Una vez que termine la zafra, el licenciado Arano se retirará del ingenio y quedará en ellos”, detalló el delegado.
Todavía faltan los papeles. “No están hechos todavía los papeles, queda el protocolo de los abogados, ponerse de acuerdo y hacer la transacción como corresponde”, aclaró Galván.
¿Por qué llega Blaquier?
Esta no es la primera movida del grupo en Tucumán. Santiago Blaquier ya había comprado el Ingenio Concepción y viene ampliando su imperio azucarero en la provincia. Con Corona, sumaría otra ficha clave en el tablero económico regional.
La operación se da en un contexto complicado para el ingenio. Galván contó que la planta venía funcionando, pero con problemas de pagos, incluso se atrasaron en el pago del gas. Por eso, la llegada de un grupo fuerte genera alivio entre los empleados.
“Viene una firma seria, que ya se la conoce en toda Argentina. A los trabajadores les ha caído muy bien todo esto, a los que veníamos sufriendo”, afirmó el delegado.
¿Qué pasará con los puestos de trabajo?
La pregunta del millón: ¿habrá despidos? Galván fue tajante: “Van a tener continuidad todo”. Según el gremialista, el traspaso no implicaría pérdida de empleos y la actividad seguirá con normalidad durante la transición y bajo la nueva administración.
De esta manera, la familia Blaquier se consolida como uno de los actores más importantes del azúcar tucumano, mientras Corona se prepara para una nueva etapa. La operación aún debe completarse legalmente, pero los trabajadores ya respiran más tranquilos.