El inquietante cambio en el trabajo registrado: ¿Qué se esconde detrás del aumento del monotributo?
Los números oficiales revelan una silenciosa transformación en el mercado laboral argentino. Mientras miles de puestos asalariados desaparecen, otra figura crece a un ritmo acelerado. ¿Estamos ante un simple cambio estadístico o es la señal de un problema más profundo que afecta la estabilidad de los trabajadores?
El empleo formal en Argentina terminó el año prácticamente estancado, pero con una transformación silenciosa que preocupa a los analistas. Más de 106.000 puestos asalariados desaparecieron, siendo reemplazados principalmente por inscripciones en el monotributo, un fenómeno que expertos interpretan como un avance de la precarización laboral.
Según los últimos datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, basados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado registró una caída interanual del 1% al cierre de diciembre. Esta merma significó la pérdida de 106.200 puestos en comparación con el mismo mes de 2024.
¿Dónde se concentraron las pérdidas?
La destrucción de empleo tuvo su epicentro en el sector privado, aunque el empleo público también contribuyó al retroceso general. Este proceso no es nuevo; la serie histórica del SIPA muestra que la destrucción neta de puestos comenzó en septiembre de 2023 y se agudizó a lo largo del año pasado.
Un dato alarmante: entre junio y diciembre de 2024, el empleo privado acumuló siete meses consecutivos de números rojos, con una pérdida total de 96.800 trabajadores registrados.
La otra cara de la moneda: el boom del trabajo independiente
Mientras el empleo en relación de dependencia se contraía, el trabajo independiente creció a un ritmo del 3.8% interanual. Este aumento, equivalente a 104.800 personas, logró “compensar” estadísticamente la caída del empleo asalariado, manteniendo el total de registrados casi sin cambios.
El economista Luis Campos aportó una perspectiva de más largo plazo. En declaraciones al sitio Ámbito, precisó que desde el inicio del gobierno de Javier Milei, en noviembre de 2023, se perdieron 288.815 puestos de trabajo en el sector registrado.
“Apenas se compensa con un fuerte aumento del monotributo”, subrayó Campos, detallando que esta categoría creció en 159.501 plazas en el mismo período. Este reemplazo de empleo asalariado por monotributo es visto como un indicador de la degradación de la calidad del trabajo disponible.
El contexto económico de ajuste y caída de la actividad, que golpeó con fuerza a sectores intensivos en mano de obra como la industria, la construcción y el comercio, explica en parte esta dinámica. El balance final del período entre septiembre de 2023 y diciembre de 2025 arroja una pérdida aproximada de 150.000 puestos de trabajo privados registrados.