El insecto que vive escondido en las paredes de tu casa y no te das cuenta
Las encontramos en las paredes de las casas, en los cementerios y hasta en plena ciudad. Son chicas como un mosquito y no pican, pero sin ellas la mesa se queda sin tomate, pimiento y cítricos. Lo que hace la miel que producen y cómo reconocer sus nidos.
En Jujuy conviven con nosotros insectos diminutos que pasan desapercibidos pero que resultan fundamentales para el ambiente y para la comida que llega a la mesa. Se trata de las abejas nativas sin aguijón, especies que, a pesar de su tamaño, cumplen un rol clave como polinizadoras y que suelen instalar sus colonias en lugares insólitos, como las paredes de las viviendas.
La bióloga Fabiana Castro, investigadora del CONICET, dialogó con Arriba Jujuy y remarcó la importancia de estos insectos: "Cerca del 70 o 75% de todos los alimentos que las personas consumen están polinizados por abejas. Si no hay abejas, no hay polinización y perdemos alimentos importantes como tomate, pimiento o cítricos", explicó.
Qué las hace diferentes
A diferencia de las abejas que todos conocemos, estas especies no poseen aguijón, por lo que no pueden picar. Son mucho más pequeñas, casi del tamaño de un mosquito, y tienen un comportamiento tranquilo. Cuando sienten una amenaza, prefieren esconderse antes que atacar.
La miel que producen también tiene sus particularidades: es más líquida, presenta mayor acidez y los científicos estudian sus posibles propiedades antimicrobianas.
En la provincia, la cría y manejo de estas abejas, conocida como meliponicultura, todavía está en pleno desarrollo. Según Castro, ya se lleva adelante en zonas como Valle Grande y Ocloyas.
Viven en la ciudad, aunque no las veas
Uno de los datos que más sorprende es que estas abejas no solo habitan en áreas rurales o selváticas. También eligen espacios urbanos para establecerse. "Las encontramos aquí en las ciudades, en puntos donde uno no se imagina, por ejemplo en las paredes de las casas o en nichos de cementerios", detalló la especialista.
Por su tamaño reducido, muchas personas pueden convivir durante años con una colonia sin siquiera notar su presencia. Si alguien descubre un nido en su casa, Castro señaló que no haría falta retirarlo mientras no genere otro inconveniente. En cambio, si se trata de abejas con aguijón, recomendó recurrir a especialistas u organismos capacitados para una intervención segura.
Cómo reconocer un nido
Detectar la presencia de estas abejas es más sencillo de lo que parece. La entrada de la colonia suele ser una pequeña estructura tubular que sobresale de la pared, el árbol o la superficie donde está el nido. Puede tener tonalidades marrones o anaranjadas y funciona como una puerta de acceso para las abejas. Además, los ejemplares son notablemente más chicos que las abejas comunes.
Un proyecto para conocerlas y protegerlas
Castro participa de una iniciativa conjunta entre el CONICET, la Facultad de Ciencias Agrarias y la Municipalidad, que busca acercar información sobre estas especies a la comunidad y avanzar en su conservación. El espacio se llama ANSA Jujuy, por Abejas Nativas Sin Aguijón, y a través de sus redes sociales los vecinos pueden enviar fotos de los nidos que encuentren o hacer consultas para intentar identificar las colonias.
El objetivo final es generar conciencia sobre el valor de estos pequeños insectos y el papel que juegan en los ecosistemas de la provincia.