El insólito ardid de un gerente que le costó millones de dólares a una multinacional
¿Cómo logró un gerente vaciar el stock de una multinacional sin ser detectado durante años? La justicia de Entre Ríos lo condenó a pagar más de 2,5 millones de dólares tras descubrir su insólita maniobra.
La justicia de Entre Ríos condenó a un ingeniero agrónomo a pagar más de 2,5 millones de dólares tras comprobarse que orquestó un desfalco en la sucursal Victoria de la gigante canadiense Nutrien. El fallo, que ya está firme, destapó una maniobra contable que incluyó facturas de un dólar por tonelada de fertilizantes.
El caso se remonta a 2020, cuando Nutrien Ag Solutions Argentina S.A. presentó una demanda civil contra Hugo Javier Boretto, quien fuera gerente de la sucursal Victoria desde 1997 hasta su desvinculación en 2019. La empresa lo acusó de vaciar el stock de fertilizantes, agroquímicos y semillas, y de manipular las cuentas corrientes de clientes para ocultar el faltante.
La maniobra que descubrió el desfalco
Según la sentencia del juez Luis Francisco Marquez Chada, Boretto implementó un sistema para encubrir la desaparición de mercadería. El ingeniero facturaba las toneladas faltantes a clientes seleccionados a un valor ficticio de un dólar por tonelada, cuando el valor real de mercado rondaba los 400 dólares. Así, emitía facturas electrónicas por montos ínfimos, como 50 dólares por 50 toneladas, que no requerían autorización de sus superiores.
De esta manera, lograba que el stock informático del sistema JD Edwards coincidiera con las existencias físicas disminuidas, engañando a las auditorías de Tristán & Asociados (agosto de 2018) y KPMG (enero de 2019). Una vez superados los controles, revertía las transacciones con notas de crédito, también a un dólar por tonelada, o las dejaba abiertas, privando a la empresa del valor real de la mercadería.
El engaño se destapó cuando los reportes globales de la compañía arrojaron un "margen negativo" anómalo en la planta de Victoria, producto de la venta de insumos por debajo del costo.
La demanda y la condena
La demanda civil, patrocinada por el exviceintendente de Victoria José Alcides Risso, reclamó dos rubros principales: los faltantes de inventario por 932.908,23 dólares y las diferencias en cuentas corrientes de clientes por 1.610.219,47 dólares. En total, la suma reclamada fue de 2.542.862,16 dólares, que es exactamente el monto que el juez Marquez Chada condenó a pagar a Boretto el 31 de julio pasado.
El magistrado sostuvo en sus fundamentos que el demandado "violó de forma flagrante" sus deberes ético-patrimoniales al ejecutar "maniobras comerciales y contables clandestinas a espaldas de su empleador". Además, ordenó que la deuda sea cancelada "única y estrictamente en dólares estadounidenses billete".
¿Qué pasó en sede penal?
En paralelo, la causa penal "Boretto, Hugo Javier s/ Administración Infiel" terminó en probation. El 31 de octubre de 2025, el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay concedió al ingeniero la suspensión del juicio a prueba por tres años, con reglas de conducta y una reparación económica de 300.000 dólares que la empresa rechazó. La decisión quedó firme en marzo de este año, cuando la Cámara de Casación Penal de Paraná declaró inadmisible el recurso.
Boretto, por su parte, siempre negó los cargos. Adujo que las auditorías no detectaron anomalías significativas y que los saldos millonarios de clientes excedían su límite de autorización, habiendo sido validados por la Casa Central. Sin embargo, la justicia civil consideró probada su responsabilidad y ahora deberá afrontar una condena millonaria que marca un precedente en la provincia.