El insólito dato que la Legislatura de Catamarca calla mientras aprueba gastos sin fondos
La Legislatura de Catamarca cuadruplicó su personal en 10 años mientras los diputados lanzan proyectos sin fondos. ¿Cuánto cuesta mantener el Parlamento más numeroso del país?
Mientras los diputados catamarqueños compiten por ver quién propone el proyecto más solidario, un dato incómodo queda en las sombras: la planta de personal de la Legislatura se cuadruplicó en diez años, sin que sus funciones cambiaran. La cifra, que no tiene equivalente en ningún otro área del Estado, contrasta con la lluvia de iniciativas que prometen aliviar a la sociedad sin explicar de dónde saldrá la plata.
La fiebre de la empatía legislativa
En el recinto, los proyectos se acumulan. El bloque opositor “Generar” presentó un “Régimen Excepcional y Transitorio de regulación Fiscal para MiPymes”, que incluye reducciones del Impuesto a los Ingresos Brutos de entre el 15 y el 50% durante un año, tarifas diferenciadas de servicios y la promesa de que el Estado pague a sus proveedores en 30 días. Suena bien, pero nadie explica cómo se financiará.
El oficialismo no se queda atrás: propuso un programa de Unificación Provincial de Pasivos para resolver el sobreendeudamiento. La medida alegró a los usureros, que verían con buenos ojos que CAPRESCA se haga cargo de cobrar sus deudas, sin tener que vender sus carteras a precio de remate.
¿Y el financiamiento?
El diputado Javier Galán fue más allá: sugirió levantar las colocaciones financieras del Gobierno (plazos fijos y fondos comunes de inversión) para aumentar los sueldos de policías, docentes y personal de salud. Eso sí, no analizó si la medida sería sustentable en el tiempo.
Lo que tienen en común todas estas ideas es que carecen de un plan de financiamiento. No se hace un abordaje integral de las finanzas públicas, ni se explica cómo se sostendrán los gastos en el marco de los múltiples frentes que atiende el Estado.
El elefante en la habitación
Mientras tanto, el presupuesto de la Legislatura sigue creciendo sin control. En diez años, la planta de personal se multiplicó por cuatro, un fenómeno que no se registró en ninguna otra área. El Parlamento catamarqueño es el más numeroso del país y supera en un 36% al personal del Poder Judicial, con 54 trabajadores por cada legislador.
La pregunta que nadie responde es cuánto de los Ingresos Brutos se destina a mantener esa estructura. La respuesta, quizás, explicaría por qué los proyectos de ley son tan generosos con el bolsillo ajeno.