El insólito detalle que delató a la funcionaria detenida por la maniobra millonaria
¿Qué tienen en común los movimientos de una red que manejó 27 mil millones? El dato que nadie esperaba y que complica a una funcionaria.
La Cámara Penal de La Plata rechazó el hábeas corpus presentado por Albertina Mangini, la funcionaria judicial detenida por una supuesta asociación ilícita que movió montos millonarios. La decisión mantiene la detención de la imputada, quien buscaba recuperar la libertad para seguir colaborando con la causa.
El tribunal de alzada confirmó así el escenario judicial que atraviesa Mangini desde que el juez Agustín Crispo ordenó su detención, a pedido de la fiscal Betina Lacki. La funcionaria del Ministerio Público Fiscal se desempeñaba en una oficina de enlace vinculada al Patronato de Liberados.
¿Cómo operaba la red?
Según la acusación, las cuentas abiertas con datos biométricos de ex presos liberados eran utilizadas como “mulas” financieras para recibir, transferir y fragmentar fondos de origen turbio. Esta práctica, conocida como “smurfing” o “pitufeo”, consiste en dividir movimientos ilegales en depósitos pequeños para evadir los controles estatales.
Además de Mangini, Ignacio Marchioni y Mauro Perrota también se encuentran detenidos. La investigación no descarta que financistas y empresarios se sumen a la lista de sospechosos.
El patrón que llamó la atención
Los investigadores detectaron un detalle particular en las operaciones: todos los montos terminaban en “.12”. Además, se registraron decenas de transferencias desde distintas billeteras virtuales. En un solo año, la organización habría movido nada menos que 27 mil millones de pesos.
“Esto recién empieza. Es apenas la punta del iceberg”, señaló un portavoz cercano a la causa.
¿Cómo captaban a las víctimas?
El informante explicó que elegían a personas vulnerables, como quienes concurrían al Patronato de Liberados. “Por lo general le ofrecían 80 mil pesos, que entregaban en una confitería cercana a Plaza San Martín, y a partir de ahí comenzaba la operatoria”, detalló.
“Siempre los movimientos terminaban en .12. Era el sello distintivo y, para no levantar sospechas, dejaban 1.000 pesos en la cuenta. Nunca en 0”, agregó.
El dinero ilegal, se presume, provendría del juego clandestino y otras actividades ilícitas. La causa sigue en plena investigación.