El insólito método que logró espantar al 90% de los loros que invadieron Ascasubi
¿Cansado del escándalo de los loros? El municipio de Villarino encontró un método que promete terminar con la pesadilla. Enterate cómo lo lograron.
Durante años, los vecinos de Hilario Ascasubi sufrieron una invasión de loros barranqueros que convertía cada atardecer en un infierno de ruido y suciedad. Pero un ingenioso sistema basado en el instinto de supervivencia de las aves logró reducir su presencia en un 90%, y ahora el municipio busca replicar la experiencia en toda la región.
¿Cómo lo lograron?
La clave estuvo en apelar al miedo natural de los loros: el sonido de sus depredadores, las águilas. Tras años de pruebas con luces y explosiones, los especialistas descubrieron que la grabación del grito de un águila genera un pánico imposible de ignorar para estas aves.
Sergio Daich, referente en Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de Villarino, explicó a LANOTICIA1.COM que el método combina ese sonido con lásers de alta potencia, y que los resultados superaron todas las expectativas.
Una invasión insoportable
En Ascasubi, una localidad de 5.000 habitantes, se llegaron a contabilizar 50.000 loros en apenas medio centenar de manzanas. La convivencia se volvió imposible: el estruendo al anochecer no dejaba ni hablar por teléfono, y el excremento cubría calles, techos y tanques de agua, generando un grave problema de salud.
“La problemática es que es imposible la convivencia entre los humanos y los loros cuando la cantidad de loros en una población excede los mil loros por habitante”, detalló Daich.
La solución que encontraron
Después de dos décadas de intentos fallidos con bombas de estruendo y otros sonidos, un equipo de expertos nacionales e internacionales dio con la fórmula definitiva. El año pasado, en una prueba preliminar, lograron erradicar al 90% de la población de loros de la localidad.
“Utilizamos el sonido de aves rapaces junto con sistemas lumínicos, lásers de alta potencia”, explicó Daich, y agregó: “El loro es un ave muy inteligente, pero no puede adaptarse al miedo a sus enemigos naturales de hace miles de años”.
Validación científica y próximos pasos
Este año, la Universidad Nacional del Sur (UNS) y los ministerios de Ambiente, Biodiversidad y Desarrollo Agrario están realizando un monitoreo para confirmar los resultados y establecer un plan de manejo oficial.
“El resultado hasta ahora fue positivo. La UNS va a hacer una contabilización de loros y después estableceremos medidas de reforzamiento”, indicó Daich.
El objetivo a largo plazo es regenerar el hábitat natural de los loros, creando bosques de altura para que puedan reubicarse de manera definitiva. “Si los loros están en los pueblos es porque no tienen dónde estar”, afirmó.
Vecinos aliviados, pero atentos
La medida, que se aplica cada atardecer cuando los loros intentan volver al pueblo, tiene a los vecinos más que contentos. Sin embargo, piden que no quede en una experiencia aislada, sino que se convierta en una política continua y se extienda a otras localidades afectadas como Médanos y Pedro Luro.
El problema no era menor: los loros causaban cortes de luz constantes al posarse en los cables, poniendo en jaque todo el sistema eléctrico de la región.
“Hemos llegado a tener más de tres cortes de luz por localidad debido a los loros”, lamentó Daich.
Un caso que dio la vuelta al mundo
La invasión de Ascasubi fue tan grave que se convirtió en un caso paradigmático, con cobertura mediática internacional, incluso en Rusia y Medio Oriente. Ahora, la solución encontrada podría aplicarse a otras aves problemáticas, como estorninos o palomas.
“Nadie está en contra de los loros, el problema es cuando llegamos a un punto en el cual es inconciliable el desarrollo de la vida de los habitantes de los pueblos”, concluyó Daich.