El insólito testimonio que complica a la madre acusada de dejar morir a su hija
El testimonio de una compañera de trabajo sacudió el juicio: la acusada fue vista en un boliche días después de la muerte de su hija. ¿Qué más revelaron los testigos?
Una testigo aseguró haber visto a la imputada en un boliche pocos días después de la tragedia. El dato sacudió la cuarta audiencia del juicio oral que se sigue en Posadas contra Mariela Andrea Ramírez, la empleada municipal acusada de la muerte de su hija Rocío Belén López, de 15 años, ocurrida el 23 de julio de 2013.
Olga Gauto, compañera de trabajo de la acusada en la delegación municipal Zaimán, declaró ante el Tribunal Penal 1 que le llamó poderosamente la atención ver a Ramírez en el local bailable Metrópolis, del barrio Villa Urquiza, apenas unos días después del fallecimiento de la adolescente.
“Me sorprendió sí, la vi con un grupo de personas en Metrópolis”, sostuvo la testigo, quien abrió la jornada que ya se encamina hacia su recta final: los alegatos y el veredicto están previstos para el próximo lunes.
El día de la muerte
Gauto ratificó que trabajaba con Ramírez en el área de Bromatología, aunque en el turno mañana. Según su relato, el día del deceso ingresió a las 13, como correspondía. La imputada, en cambio, declaró el lunes que ese martes 23 de julio se quedó hasta las 18 para cubrir el turno de su compañera y que al volver a su casa de la calle Soria encontró sin vida a su hija.
La menor padecía síndrome de Rett, una enfermedad neurodegenerativa que la dejó postrada y dependiente de cuidados constantes. Según la autopsia, murió desnutrida y deshidratada.
El excompañero que compartió vivienda
Otro de los testigos convocados por la defensa fue Maximiliano Francisco Fernández, excompañero de Bromatología. Reveló que en un momento de dificultad económica, Ramírez y su hija fueron a vivir a su departamento en Miguel Lanús. “Salíamos de fiesta, éramos un grupo de amigos”, dijo, aunque no recordó fechas precisas.
“Fue antes del fallecimiento de su hija, bueno no recuerdo la fecha precisa”, aclaró.
La negativa de paternidad
El tercer testigo, César Luis Romero, fue contundente al ser consultado sobre su posible paternidad de Belén. “Fui novio de ella hace 30 años”, dijo, pero negó con énfasis ser el padre. Contó que la familia de Ramírez le envió una carta documento a su padre reclamando una prueba de ADN, pero que nunca se concretó nada.
“Si el test me daba positivo no había problema en que me haga cargo, pero no respondieron nunca nada, no me citaron de ningún juzgado, no supe más nada, nunca la volví a ver ni hablar a Mariela”, afirmó.
Romero, quien conoció a Ramírez en la chacra 32-33 en 1994, cuando tenía 16 años, insistió en que pidió el análisis porque dudaba de la fidelidad de su entonces novia. “Yo la vi con otro muchacho de la mano”, remarcó.
La versión de la defensa
Marcelina Elizabeth Arévalo, otra empleada municipal compañera de la acusada, aportó un dato que intenta explicar la situación de Ramírez. Relató que la imputada se separó de Roberto López, encargado de tesorería, por un “faltante fuerte de dinero de la caja” en la casa central de la Municipalidad.
Además, sin que le preguntaran, lanzó ante los jueces Gustavo Arnaldo Bernie, Viviana Gladis Cukla y Miguel Mattos: “La mamá y la hermana de Mariela le reclamaban que cuidara a Belén, le exigían cosas y ella estaba trabajando cubriendo horas, esforzándose y en esa casa no tenía espacio físico para guardar la ropa y sus cosas”.
El cuarto testigo, un presunto amigo de la imputada, admitió que la visitaba una vez al mes en la casa de la calle Soria para tomar mate y charlar, aunque aclaró que es de Oberá y venía poco a Posadas.
El pedido del fiscal
La jornada cerró con el fiscal Vladimir Glinka insistiendo en que se cite a Rosa Itatí Saucedo, tesorera de la dependencia donde trabajaba Ramírez, para que explique su labor. También pidió el legajo de la imputada como empleada municipal y que se autorice a la hermana de la acusada a presentar fotos de Belén con ella y su abuela, para demostrar el estado de la menor antes de las dos semanas de vacaciones de invierno en las que quedó al cuidado exclusivo de su madre.
El debate se reanudará el próximo lunes, cuando se esperan los alegatos y el veredicto.