El insoportable olor que enferma a los alumnos de la Escuela 314 y mantiene tomado el edificio
¿Cómo puede una escuela seguir funcionando con baños colapsados y olores que enferman a los chicos? Los padres de la Escuela 314 tomaron el edificio y exigen soluciones urgentes.
Un grupo de padres y madres decidió ocupar la Escuela 314 de Las Pampitas, en Jujuy, para protestar por el colapso de la cámara séptica. Los olores nauseabundos provocan descompensaciones y dolores de cabeza en los estudiantes, que incluso no pueden tomar la merienda en el establecimiento.
¿Qué está pasando en la Escuela 314?
La comunidad educativa de la localidad de Las Pampitas, en Jujuy, vive una situación límite. El colapso de la cámara séptica y el mal estado de los baños generan un hedor insoportable que afecta la salud de los alumnos. Según denunciaron las familias, entre 400 y 500 chicos que asisten desde zonas rurales como Las Pampitas y El Milagro sufren las consecuencias.
Los padres aseguran que los niños llegan a sus casas con dolor de cabeza y que muchos ya no quieren volver a la escuela. "Sale un olor que los chicos se descomponen, no pueden tomar la merienda. Hay chicos que se van con dolor de cabeza, llegan y ya no quieren volver a la escuela. Ayer por ejemplo mi hijo no vino a la escuela porque es un olor insoportable", relató una de las madres en plena protesta.
El abandono edilicio, un problema de fondo
Pero el tema de los baños no es el único. La institución, que es centenaria, presenta un deterioro general: fallas en el cableado eléctrico, problemas con el suministro de agua y aulas sin ventanas. Otra tutora explicó: "Queremos que vengan y nos den una solución. Los cables de la luz, el agua, está todo un desastre. La cámara séptica no sirve, los chicos van al baño, tiran agua y se rebalsa todo. Ayer estaban las cámaras sépticas destapadas en pleno horario de clases con los chicos adentro".
¿Qué exigen los padres?
La comunidad educativa pide la presencia de la Ministra de Educación en el lugar para que se comprometa con un plan de obras que incluya la construcción de nuevos baños y la refacción integral del edificio. Hasta ahora, solo llegó como paliativo el camión atmosférico municipal, algo que consideran insuficiente.
Mientras tanto, la protesta continúa firme. Los padres aseguran que no se moverán hasta obtener una respuesta concreta de las autoridades provinciales. La salud de los chicos no puede esperar.