El instalador que prometía arreglar portones y desaparecía con los motores
Vecinos de la Capital denuncian a un instalador que retiraba motores de portones y pedía dinero por repuestos. ¿Qué pasó con los equipos?
Vecinos de la Capital denunciaron a un instalador de portones automáticos que, bajo la promesa de repararlos, retiraba los motores de las viviendas y luego pedía dinero para repuestos. **Los equipos nunca fueron devueltos y los trabajos jamás se concretaron.**
Las presentaciones judiciales señalan a Ramón Oscar Rodríguez como el responsable de una serie de hechos que comparten una misma modalidad: retiraba los motores con el compromiso de arreglarlos y, tiempo después, solicitaba transferencias para comprar engranajes u otros repuestos.
Según los damnificados, los trabajos no se realizaron y los equipos tampoco fueron restituidos. En algunos casos, los clientes habrían realizado pagos adicionales que no tuvieron ningún resultado.
Un caso testigo con un motor en junio de 2025
Uno de los episodios denunciados ocurrió en junio de 2025, cuando un vecino entregó su motor para ser reparado. El arreglo nunca se concretó y, meses después, recibió un pedido de $60.000 para adquirir un engranaje. El damnificado realizó la transferencia, pero el portón siguió sin funcionar y el motor nunca volvió.
La situación generó consecuencias adicionales. En uno de los casos, el propietario sostuvo que, al quedar el portón inutilizable, sus vehículos quedaron expuestos y sufrieron robos y daños. Parte de estos hechos habría quedado registrada por cámaras de seguridad.
Reclamos ante la Justicia y Defensa del Consumidor
Los damnificados acudieron tanto a la Justicia como a Defensa del Consumidor. En una de las actuaciones administrativas, Rodríguez fue convocado a una instancia de conciliación, pero no se habría presentado.
En las presentaciones judiciales se incorporaron como pruebas registros de cámaras de seguridad, comprobantes de transferencias, capturas de comunicaciones y testimonios de otras personas que aseguran haber atravesado situaciones similares.
Los denunciantes pidieron que se investigue la eventual responsabilidad de Rodríguez. Entre las figuras mencionadas aparecen estafa, hurto o robo y daño, aunque será la investigación judicial la que determine la calificación legal correspondiente.
Un taller cerca de la Plaza de Choya
Según la información aportada por los damnificados, Rodríguez tendría un taller en inmediaciones de la Plaza de Choya, sobre calle Manuel de Zalazar, donde recibía los motores para realizar las reparaciones.
Ante la reiteración de los reclamos, los vecinos decidieron alertar a otras personas que pudieran recurrir a sus servicios. También recomiendan conservar presupuestos, comprobantes de pago, transferencias, mensajes y cualquier otra documentación vinculada con los trabajos.
La investigación deberá establecer las circunstancias de cada uno de los hechos denunciados y determinar si existe un patrón común entre las distintas presentaciones contra Rodríguez.