El Instituto que desafía el ajuste: 16 años de innovación y autogestión en Santiago del Estero
El ITA de la UNSE cumple 16 años con un modelo de autogestión que desafía el ajuste. ¿Cómo logró mantenerse y qué proyectos lo posicionan como referente?
Mientras el sistema universitario nacional enfrenta recortes, un instituto santiagueño logró sostenerse y crecer con un modelo propio. El ITA de la UNSE cumple 16 años y celebra sus logros con la mirada puesta en el futuro.
El Instituto de Tecnología Aplicada (ITA), dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), está de aniversario. Desde su creación por el ingeniero Mario Alberto Díaz, se convirtió en un puente entre el conocimiento académico y las necesidades productivas de la provincia.
Un laboratorio con respaldo nacional
Uno de los hitos más importantes de su trayectoria es la certificación obtenida por el Organismo Argentino de Acreditación. Este reconocimiento permite que el instituto realice auditorías técnicas con validez en todo el país.
“Tenemos el reconocimiento del Organismo Argentino de Acreditación como laboratorio certificado. Es un logro que la Universidad tenga un lugar donde se pueda consultar, se pueda certificar, con el respaldo a nivel nacional”, destacó su director, el ingeniero Luis Pappalardo.
Innovación que se ve en la calle
El ITA no se quedó en las aulas. Entre sus proyectos más ambiciosos se encuentran la conversión de vehículos a movilidad 100% eléctrica, el aprovechamiento de la geotermia en Las Termas de Río Hondo y la instalación de sistemas fotovoltaicos.
Pero quizás el más transformador sea la reciente Escuela de Formación Técnica, un espacio pensado para la inclusión socio-laboral. Allí se dictan talleres de electricidad, mecánica y energía solar, orientados a personas sin título formal.
“Hemos podido crear la escuela para aquellas personas que por ahí no tienen un título, con una visión práctica para que la gente pueda aprovechar, ser un emprendedor”, resaltó Pappalardo.
Autogestión como estrategia de supervivencia
Ante los ajustes que golpean a las universidades, el ITA eligió un camino alternativo: ofrecer servicios a terceros. El laboratorio de contraste de medidores y los ensayos de aislación eléctrica son algunas de las prestaciones que permiten mantener el equipamiento y financiar sus actividades.
“Yo creo que se debería tomar como ejemplo para ofrecer servicios y poder de alguna manera mantener el equipamiento”, sostuvo el director.
La mirada a futuro es clara: “Tenemos que seguir la misma línea, seguir trabajando, buscando de alguna manera más servicios para poder mantenerlo, y también lograr que el gobierno nos apoye, para hacer asesoramiento y diagnóstico de todo el sistema eléctrico de la provincia”.
Hoy, el equipo está integrado por unas 15 personas dedicadas a servicios especializados, entre profesionales y estudiantes, más un cuerpo docente de más de 40 profesores que dictan capacitaciones.