El INTA enciende las alarmas: la chicharrita no da tregua y amenaza la campaña de maíz 2026/27
El INTA confirmó que la chicharrita sigue fuerte en el NOA y el NEA. ¿Qué significa esto para la próxima campaña de maíz? Los detalles que preocupan a los productores.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) lanzó una advertencia que sacude a los productores de Santiago del Estero: la chicharrita del maíz mantiene una presencia altísima en el NOA y el NEA, y el frío no logró frenarla como se esperaba.
Según el 47º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, la plaga fue detectada en más del 98% de las localidades relevadas entre el 17 y el 31 de julio de 2026. Además, en un 60% de esas zonas, los niveles de abundancia superan los 100 adultos por trampa, un número que enciende todas las alarmas.
¿Qué significa esto para la próxima siembra?
Con estos datos, la campaña de maíz 2026/27 arranca con un escenario complejo. La chicharrita no solo es una plaga molesta: es un vector de enfermedades que pueden causar pérdidas productivas significativas. Por eso, los especialistas piden extremar el monitoreo desde ahora.
En la región de influencia del INTA Quimilí, que abarca Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sacháyoj, también se relevaron datos preocupantes. Esta zona es clave para la producción agrícola santiagueña, con una fuerte presencia de maíz.
El "puente verde": el enemigo oculto
Uno de los focos de atención es la presencia de plantas voluntarias de maíz en los lotes después de la cosecha. Estas plantas actúan como un "puente verde", ofreciendo refugio y alimento a la chicharrita entre campañas.
Los técnicos insisten en que el monitoreo no puede detenerse con el fin de la cosecha. Al contrario, hay que mantener una vigilancia activa, especialmente en los maíces tardíos, para detectar a tiempo los focos de persistencia.
Una amenaza que va más allá del lote
La preocupación no es solo por el insecto en sí. Dalbulus maidis está asociado a enfermedades que pueden devastar los cultivos. Si la población sigue alta al inicio de la nueva campaña, el riesgo sanitario aumenta considerablemente.
En una región donde el maíz es estratégico, una fuerte presión de la plaga podría significar pérdidas económicas, mayores costos de manejo y la necesidad de controles más agresivos.
El mensaje de los especialistas es claro: anticiparse al problema. No esperar a que la plaga alcance niveles críticos durante el desarrollo del cultivo.
Monitorear ahora para proteger la próxima campaña
La Red Nacional de Monitoreo insiste en que conocer la dinámica poblacional de la chicharrita durante el invierno y antes de la implantación del nuevo maíz será clave para tomar decisiones.
El rol del INTA Quimilí y sus agencias en Añatuya, Malbrán y Sacháyoj es fundamental para construir un diagnóstico territorial y anticipar escenarios. El desafío para la campaña 2026/27 es llegar a la siembra con la mayor información posible, identificando los sectores de mayor riesgo y evitando que las plantas voluntarias se conviertan en reservorios de la plaga.
La advertencia del INTA funciona como una señal temprana: el frío no logró reducir la presencia de la chicharrita como se esperaba, y la próxima campaña deberá prepararse con monitoreo, prevención y seguimiento permanente del territorio.