El intendente de Río Gallegos arremete contra el Gobierno por el amarre de un petrolero británico en Ushuaia
¿Sabías que un petrolero británico amarró en Ushuaia y desató una crisis política? El intendente de Río Gallegos denuncia una maniobra que compromete la soberanía nacional.
El jefe comunal de Río Gallegos, Pablo Grasso, salió al cruce del Gobierno Nacional por haber habilitado el amarre de un buque petrolero de bandera británica en el puerto de Ushuaia. Calificó la maniobra como una "traición a la patria" y la ligó directamente con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
La controversia estalló cuando el VS Promise, un petrolero con pabellón del Reino Unido, se atracó en la terminal fueguina, mientras las autoridades nacionales mantienen intervenido ese puerto. Grasso, a través de sus redes sociales, no dudó en expresar su rechazo: "Maniobra cipaya en Tierra del Fuego", sentenció.
Un puerto estratégico en el ojo de la tormenta
El intendente santacruceño no solo cuestionó la autorización del amarre, sino que también apuntó contra la administración nacional por la intervención del Puerto de Ushuaia, gestionado por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación. "Este Gobierno Nacional primero se apropió de un puerto provincial y estratégico, y ahora permite acciones controversiales con la soberanía", disparó.
Desde el Gobierno de Tierra del Fuego también alzaron la voz. Reclamaron explicaciones públicas sobre los criterios políticos, estratégicos y administrativos que permitieron el ingreso del VS Promise. Para la administración fueguina, el episodio es especialmente sensible por el vínculo territorial e institucional que la provincia tiene con las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, territorios que Argentina reclama como propios.
"El objetivo es claro: habilitar el saqueo"
El mensaje de Grasso cerró con una definición contundente. "El objetivo es claro. Hacerse de nuestros recursos para habilitar el saqueo", afirmó. Sus palabras reavivaron el debate sobre el control de los puertos patagónicos, la explotación de los recursos naturales y la postura argentina frente al Reino Unido en el Atlántico Sur.
La llegada del petrolero británico no solo generó críticas de distintos sectores políticos, sino que también profundizó el reclamo de Tierra del Fuego para que cese la intervención nacional y se restituya la administración del puerto a la provincia. Además, se conoció que el buque había operado previamente en la zona de Río Cullen, en el norte fueguino, antes de arribar a Ushuaia.