El intendente de Tolar Grande reveló qué le pidió a la Pachamama para el futuro del pueblo
Sergio Villanueva cerró la 24ª Ceremonia Nacional y contó el deseo que le hizo a la Madre Tierra. La feria internacional es la próxima parada.
En el corazón de la Puna salteña, Tolar Grande cerró el 31 de agosto la 24ª edición de la Ceremonia Nacional de la Pachamama. Pero detrás del ritual, el intendente Sergio Villanueva trazó un balance que va más allá de la fiesta: la transformación de un pueblo que encontró en su propia cultura una vía para crecer.
"Primeramente, contento", resumió el jefe comunal sobre una celebración que volvió a reunir a vecinos, visitantes y trabajadores de distintas actividades en el sitio sagrado. Sin embargo, la ceremonia también dejó ver otra historia: la de una comunidad que amplió sus servicios y multiplicó sus oportunidades.
Villanueva enumeró los avances: "El pueblo avanzó bastante en todo sentido, en gastronomía, en alojamiento, en infraestructura". Nuevas casas de comida, hospedajes, lavanderías, panaderías, servicios de catering y guías de turismo forman parte de un entramado que crece año a año.
Para el intendente, el objetivo es claro: que los vecinos puedan generar sus propios ingresos y depender cada vez menos del municipio. "La idea es siempre que la gente pueda valerse por sí misma", explicó, y agregó que se busca que cada uno desarrolle "su propio proyecto, su propio emprendimiento, su pequeña pyme".
La Pachamama, el ascenso al Macón, las fiestas patronales y los carnavales no son solo tradición: también mueven la economía local. "Todas estas actividades culturales potencian mucho más a los pequeños emprendedores de nuestra zona", sostuvo Villanueva.
El cambio se nota en las historias cotidianas: "Muchos chicos hoy ya tienen su lavandería, sus panaderías, su catering, son guía de turismo, tienen alojamiento", contó. Para él, esa es la clave: que el desarrollo no quede solo en obras, sino que se traduzca en capacidades y oportunidades. "Creo que ese es el verdadero desarrollo de un pueblo", afirmó.
Una vidriera para el mundo
El próximo paso está puesto en el turismo. A fines de septiembre, Tolar Grande participará en la Feria Internacional de Turismo (FIT), una oportunidad para mostrar sus atractivos ante operadores y agencias de todo el país y del exterior. El Cono de Arita, el volcán Macón, los paisajes de altura y la cultura puneña son parte de una propuesta que busca consolidarse.
Mientras tanto, puertas adentro la transformación ya se siente. Hay más servicios, más emprendimientos y más vecinos vinculados a actividades que antes eran mucho más pequeñas.
Al hablar de sus pedidos a la Madre Tierra, Villanueva no dudó: "Uno siempre pide a la Pachamama ese crecimiento, que ahora sea sostenido. Le pedimos eso, y que sea sostenible en el tiempo también".
Esa frase resume el desafío de Tolar Grande: crecer sin perder la identidad, generar trabajo sin que las oportunidades se vayan de la comunidad y recibir visitantes cuidando el territorio y las tradiciones. "A la Pachita siempre le hemos pedido con respeto, con amor, y mucho agradecimiento por lo que nos brinda", cerró el intendente.
Tras 24 ediciones, la ceremonia sigue siendo una expresión de identidad, pero también una postal de un pueblo que cambió y que todavía tiene un largo camino por recorrer.