El intendente pidió una prórroga que nadie esperaba y los concejales ya tienen la pelota
El intendente no tenía candidato y ahora pide estirar el mandato del Defensor del Pueblo hasta 2027. El concurso para reemplazarlo ya está en marcha y un postulante lanzó una pregunta incómoda.
El Concejo Deliberante de Viedma avanza en el recambio del Defensor del Pueblo y la decisión quedó envuelta en apuros y malestar. Mientras el presidente del cuerpo, Pedro Bichara, ya habilitó el concurso para reemplazar a Marín Pérez Morando, el intendente Marcos Castro envió un proyecto para estirar el mandato del actual titular hasta noviembre de 2027, una fecha que coincide con el final de su propia gestión.
La medida sorprendió al jefe comunal, que no tenía candidato propio para la sucesión. Según el texto, Bichara le avisó sobre el vencimiento del mandato y la necesidad de avanzar en la renovación, pero Castro desestimó la urgencia y postergó la decisión. Ante la demora, el presidente del Concejo avanzó con el llamado a concurso, tal como indica la Carta Orgánica, y la inscripción de postulantes ya está abierta con cierre previsto para el 2 de octubre.
Los nombres que ya suenan
Hasta el momento se conocieron dos postulaciones formales. Rosa Pavletich se presenta impulsada por Igualdad Río Negro, mientras que Lautaro Caballeri cuenta con el respaldo de Nuevo Encuentro. Ambos ya presentaron sus propuestas. El artículo menciona además otras candidaturas insinuadas que aún no fueron confirmadas.
Caballeri cuestionó el proyecto del intendente en diálogo con FM de la Costa. «La pregunta es: ¿por qué un año más?», planteó, y advirtió sobre el efecto político que tendría trasladar la definición al año electoral.
La votación que define el futuro del organismo
El proyecto de ordenanza enviado por Castro busca extender el mandato de manera transitoria y por única vez. La decisión final quedó en manos de los concejales, que votarán el viernes en sesión. Hasta entonces, el futuro del Defensor del Pueblo sigue abierto y la discusión promete subir de tono en el recinto.