El intendente que preside el norte de Misiones reveló qué porcentaje de su pueblo está en manos extranjeras
¿Qué encontró el intendente de Puerto Libertad cuando sumó las hectáreas de su municipio? El número que reveló en la radio y la advertencia que lanzó sobre el futuro de la tierra misionera.
El intendente de Puerto Libertad, Fernando Ferreira, respaldó el reclamo judicial que impulsa el gobernador Hugo Passalacqua para defender la Ley de Tierras y puso números concretos sobre la concentración de tierras en manos extranjeras en su municipio. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el jefe comunal advirtió que la situación es más grave de lo que parece y que la discusión excede las fronteras de su localidad.
Según precisó, el 70% de la superficie total de Puerto Libertad pertenece a una misma compañía extranjera, proporción que trepa al 80% si se consideran solo los terrenos útiles, es decir, los aptos para actividades productivas.
El respaldo a Passalacqua y el debate por la soberanía
Ferreira consideró fundamental que la sociedad se involucre en la discusión sobre la propiedad territorial, sobre todo después de que la Corte Suprema de Justicia suspendiera provisoriamente los efectos del artículo 154 del DNU 70/2023, la norma con la que el Gobierno nacional había derogado la Ley 26.737. Esa medida cautelar no resuelve el fondo del asunto y fue dictada en una causa distinta a la que promueve la provincia.
“Creo que es importante que la sociedad toda se involucre en este tipo de defensas”, expresó el intendente, que ató el debate a la necesidad de preservar la soberanía nacional y de mantener los límites para la compra de tierras por parte de extranjeros.
Sobre el fallo del máximo tribunal, sostuvo que aún hay incertidumbre sobre cómo terminará la disputa judicial y opinó que las decisiones de la Corte deben leerse también en clave política.
“Yo creo que los fallos de la Corte Suprema mayoritariamente son fallos políticos antes que jurídicos”, afirmó, al interpretar la suspensión como un capítulo transitorio de una controversia que sigue abierta.
De todos modos, aclaró que la medida no cambia de manera directa la situación de Puerto Libertad, porque las principales operaciones de compra de terrenos se cerraron antes de la sanción de la ley de 2011.
De tres dueños a uno solo: cómo se concentró la tierra
Ferreira explicó que su municipio tiene entre 87.000 y 88.000 hectáreas, de las cuales una porción considerable quedó en manos de una única firma extranjera. La concentración es todavía mayor cuando se mira solo la superficie disponible para producir.
“En nuestro caso en particular, tenemos del total de las tierras de Puerto Libertad, que son 87.000 u 88.000 hectáreas, el 70%. Pero de las tierras útiles, el 80%”, detalló.
El funcionario reconstruyó cómo la empresa Arauco pasó a controlar buena parte de esas propiedades. Antes, recordó, el territorio estaba repartido entre tres grupos empresarios, lo que permitía negociar con distintos propietarios la posibilidad de desarrollar iniciativas económicas.
“Antes de que se venda y se unifiquen todas las tierras, había tres empresas que eran dueñas de las tierras en Puerto Libertad”, señaló. En ese momento, las extensiones pertenecían al grupo Bemberg, a Pérez Companc y a Alto Paraná SA.
Después, Arauco compró las propiedades de esas firmas y concentró la titularidad de una parte importante del territorio municipal.
El aserradero que cerró y los 300 puestos que se perdieron
El intendente recordó que ese proceso también dejó consecuencias laborales. Como ejemplo, mencionó el cierre de un establecimiento maderero que llegó a emplear a cientos de trabajadores de la localidad.
“El grupo Pérez Companc tenía un aserradero muy importante en Puerto Libertad, que tenía más de 300 obreros”, indicó. Según relató, tras la adquisición por parte de Arauco la planta dejó de funcionar y muchos habitantes perdieron sus puestos.
Inversiones extranjeras sí, pero con impacto local
Pese a sus críticas a la concentración de propiedades rurales, Ferreira aclaró que no se opone a la llegada de capitales internacionales. Lo que pide es evaluar cuánto contribuyen esas inversiones al desarrollo económico de las comunidades donde están asentadas.
“Yo no estoy en contra de que se vendan o que vengan inversiones extranjeras. Absolutamente nadie puede estar en contra de la generación de empleo”, aseguró.
En ese marco, cuestionó que la actividad forestal no tenga un impacto laboral proporcional a la superficie que ocupa dentro de Puerto Libertad. Según sus estimaciones, Arauco posee unas 62.000 hectáreas en esa jurisdicción, aunque buena parte de sus instalaciones industriales y de sus empresas contratistas funcionan en localidades cercanas.
“La pastera está en Puerto Esperanza, distante a 17 kilómetros. Los contratistas forestales están en Wanda”, explicó, y calculó que entre 50 y 100 habitantes de Puerto Libertad trabajan vinculados a la compañía.
El jefe comunal comparó la explotación forestal con otras producciones agrícolas que requieren más mano de obra a lo largo del año.
“Imagínese que desde que se planta hasta que se cosecha son 12 años”, describió sobre el ciclo de los árboles destinados a la industria.
A diferencia de esa actividad, consideró que cultivos como la yerba mate o el tabaco generan una circulación más frecuente de trabajadores, con consecuencias directas sobre el movimiento comercial y los ingresos de las familias.
La preocupación que se extiende a otros municipios del norte
Durante la entrevista, Ferreira contó que el tema forma parte de las conversaciones que mantiene con otros jefes comunales de la zona norte, espacio que preside. Según manifestó, hay propiedades de la misma compañía en localidades como Wanda, Puerto Esperanza, Colonia Victoria, 9 de Julio, Santiago de Liniers, Puerto Piray y Montecarlo, aunque en proporciones menores a las de Puerto Libertad.
El mandatario municipal sostuvo que la disponibilidad de terrenos para otros emprendimientos podría favorecer la instalación de nuevos aserraderos y ampliar las oportunidades laborales.
A su vez, planteó que la discusión tiene una dimensión estratégica por la ubicación fronteriza de Misiones y por la presencia de importantes recursos hídricos.
“Esto me parece que ya es un problema geopolítico, donde el Estado debería resguardar para los misioneros o los argentinos”, sostuvo al referirse a las propiedades cercanas a la frontera con Paraguay, a los arroyos y a las reservas de agua.
Por último, Ferreira destacó la posición que asumió Passalacqua y recordó que los intendentes del norte ya habían hablado con el mandatario provincial sobre la necesidad de preservar las restricciones a la extranjerización.
“El gobernador de la provincia alzó la voz en representación nuestra”, afirmó, y reconoció el acompañamiento de los legisladores que se pronunciaron a favor de mantener la protección territorial.
Para cerrar, consideró que este debate debe trascender las diferencias políticas y concentrarse en las consecuencias que podría tener para las próximas generaciones.
“Yo creo que el interés de los misioneros está por sobre todas las cosas, por sobre todos los partidos”, remarcó.