El INV abre retiros con hasta $100 millones: quiénes podrían cobrar y quiénes se quedan afuera
Carlos Tizio encabeza la adecuación de un esquema que ofrece hasta 24 sueldos en el INV. Pero la letra chica del pago y el nuevo tope cambiaron la cuenta: quiénes se bajan y quiénes ya no...
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) puso en marcha un esquema de retiros voluntarios que contempla compensaciones de hasta 24 salarios y montos que, en casos puntuales, podrían trepar a los $100 millones. La sede central del organismo está en Mendoza y la medida se inscribe en la política de reducción de personal que el Gobierno de Javier Milei aplica sobre los organismos públicos nacionales.
El programa no aplica de manera uniforme: contempla condiciones particulares según la antigüedad de cada empleado y su cercanía a la edad jubilatoria. Las estimaciones iniciales del organismo indican que entre 25 y 30 trabajadores podrían adherirse, aunque el número final dependerá de las condiciones económicas ofrecidas y de la aceptación de los agentes.
Para el INV se trata de un nuevo capítulo en su reestructuración. El organismo es el encargado de fiscalizar y controlar la actividad vitivinícola argentina, un sector de peso decisivo en la economía mendocina.
Cuánto ofrecen y cómo se paga
La propuesta consiste en una gratificación extraordinaria equivalente a un máximo de 24 sueldos, con un tope económico que en determinados casos podría llegar a los $100 millones. La modalidad de pago es uno de los puntos centrales del esquema: quienes reciban hasta $40 millones podrían cobrar el monto en un único desembolso, mientras que las compensaciones superiores se abonarían en cuotas a lo largo de un período de hasta dos años.
El régimen también prevé un tratamiento diferenciado para los empleados próximos a jubilarse. En esos casos, la propuesta contempla compensaciones de hasta 12 salarios.
El diseño original era otro. En un primer momento, las autoridades del organismo habían evaluado un sistema que reconociera un sueldo por cada año de antigüedad. La propuesta fue modificada y finalmente se estableció un límite de 24 remuneraciones. Ese cambio podría reducir el interés de los trabajadores con mayor trayectoria dentro del INV, donde una parte importante del personal acumula más de tres décadas de servicio.
La proyección de adhesiones se redujo
Las estimaciones iniciales contemplaban que entre 45 y 50 empleados podrían incorporarse al programa de retiros voluntarios. Con las modificaciones introducidas en el esquema de compensaciones, la proyección se redujo a entre 25 y 30 trabajadores.
El presidente del organismo, Carlos Tizio, participa del proceso de adecuación de la propuesta, que todavía debe completar las instancias administrativas correspondientes.
El financiamiento del BID y el rechazo de ATE
Uno de los puntos que genera cuestionamientos es el origen de los fondos destinados a financiar las desvinculaciones. El programa se vincula con una línea de financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinada a acompañar la transformación de la estructura del Estado nacional.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) expresaron su rechazo a la iniciativa y cuestionaron que se destinen recursos provenientes de financiamiento internacional a reducir la planta de personal.