El invento de unos estudiantes catamarqueños que transforma un desecho en cuero
En Pomán sobra la penca de tuna y la tiran. Un grupo de estudiantes la convirtió en cuero vegetal, pero lo más llamativo es lo que lograron hacer con ese material.
Con pencas de tuna que en Pomán sobran y suelen tirarse, un grupo de estudiantes del secundario encontró la forma de producir un cuero vegetal. El proyecto, que se presenta en la etapa provincial de la Feria de Ciencias 2026, ya tiene prototipos y hasta logró reemplazar el cuero tradicional en un instrumento típico de la zona.
La Escuela Secundaria N.º 75 Centro Polivalente de Arte de Pomán lleva a la feria el proyecto "Ecopenca: El Cuero Vegetal del Futuro". Detrás de la propuesta están los alumnos Ulises Nieva y Zoe Álvarez, junto a su docente asesora, quienes contaron la iniciativa en diálogo con El Esquiú Play.
De residuo a materia prima
La idea surgió al ver la cantidad de pencas de tuna, también conocidas como nopal, que hay en la localidad y que normalmente se descartan. Frente al daño ambiental que generan los materiales derivados del petróleo y los cueros sintéticos, el equipo se propuso crear un ecocuero a partir de esta planta.
El proceso consiste en procesar la pulpa de la penca y combinarla con aglutinantes naturales como fécula, glicerina y vinagre. Tras varias pruebas, los estudiantes lograron obtener láminas flexibles, resistentes e impermeables.
Una caja chayera con sonido propio
El proyecto todavía está en etapa de investigación para seguir mejorando sus propiedades, pero ya exhiben varios prototipos funcionales: tapas para carpetas de campo, objetos livianos y una caja chayera, un instrumento representativo de la cultura de Pomán.
Según destacaron los jóvenes, la membrana de ecopenca pudo reemplazar al cuero tradicional en la caja sin perder sus cualidades sonoras. Así, el invento no solo propone una alternativa ecológica, sino que también rescata una tradición local con un material más sustentable.