El invento que enfría 7 grados sin electricidad: así funciona la pared de cerámica impresa en 3D
Un equipo austríaco desarrolló unas paredes que bajan la temperatura hasta 7 grados sin electricidad. ¿Cómo lo logran? La respuesta podría cambiar la forma de refrescar nuestros hogares.
Un equipo de investigadores austríacos presentó un material que promete revolucionar la refrigeración: paredes capaces de reducir la temperatura hasta 7 grados sin consumir energía eléctrica. El avance, desarrollado en la Universidad Tecnológica de Graz, llega en un momento crítico por el aumento global de las temperaturas.
¿Cómo logran enfriar sin electricidad?
La clave está en unos cubos de cerámica de alta porosidad que componen la superficie de las paredes. El sistema aprovecha un principio físico conocido como "evaporación por calor": cuando el agua se evapora, absorbe el calor del entorno y enfría el aire, un efecto que se produce tanto en interiores como en exteriores.
Según explicó Milena Stavric, investigadora de la institución, esta técnica ya se usaba en la antigüedad. "Esto lleva siglos funcionando, tanto en cántaros de barro como en las torres de viento tradicionales", afirmó. La novedad radica en el uso de la impresión 3D para crear geometrías porosas complejas que almacenan agua de manera eficiente y generan una enorme superficie de evaporación en poco volumen.
¿Qué características tiene el material?
Cada cubo mide aproximadamente 23 centímetros de lado, se diseña con herramientas digitales y se fabrica en impresoras 3D con una mezcla de arcilla cerámica. Luego se cuece a bajas temperaturas, obteniendo una consistencia altamente porosa. La geometría mínima del material logra una gran superficie con escasa materia prima, como se observa en las imágenes difundidas por los investigadores.
El proceso de enfriamiento funciona de manera constante: el agua es absorbida por la cerámica y se distribuye uniformemente, favoreciendo la evaporación. Kristijan Ristoski, otro miembro del equipo, comentó que "el efecto de enfriamiento fue claramente perceptible en toda la habitación" durante las pruebas en espacios cerrados.
¿Qué mejoras se están evaluando?
Desde la universidad austríaca informaron que están trabajando en métodos para optimizar el enfriamiento con enfoques bioinspirados. En los ensayos, incorporaron cultivos de hongos cuyo micelio (una red filamentosa) crece dentro del cubo y forma una estructura que permite distribuir el agua de manera aún más eficiente.
¿Cuándo llegará al mercado?
Mientras continúan las investigaciones, quienes estén en Austria pueden ver el invento en funcionamiento en el campus de la Universidad Tecnológica de Graz, donde se instaló una variante de 2 metros cuadrados. Los creadores esperan que estos cubos cerámicos se conviertan en una alternativa sustentable para reemplazar los sistemas de refrigeración de alto consumo en hogares, industrias y escuelas.
"Nuestro objetivo es ofrecer esta solución donde la gente sufre especialmente el calor, por ejemplo, en ciudades donde los árboles a veces no proporcionan suficiente refrigeración. Para lograrlo, nos basamos en los principios naturales en lugar de la tecnología de aire acondicionado de alto consumo energético", concluyó Stavric.