El inversor que puso u$s50 billones sobre SpaceX y la apuesta que casi nadie mira
Un inversor de Wall Street se animó a ponerle un número al futuro de SpaceX: hasta u$s50 billones en una década. La cifra parece sacada de una película, pero él la defiende con dos apuestas concretas que casi nadie está mirando.
Ron Baron, fundador y CEO de Baron Capital, cree que SpaceX multiplicará casi por 25 su valor en diez años. El pronóstico se apoya en el crecimiento de Starlink y en una idea más ambiciosa: centros de datos en el espacio.
Wall Street tiene un nuevo número para debatir. Ron Baron, uno de los inversores más optimistas sobre los negocios de Elon Musk, estimó que SpaceX podría alcanzar una valoración de entre u$s20 billones y u$s50 billones en la próxima década. La cifra, que suena a ciencia ficción, implica multiplicar casi por 25 el valor de mercado que se le atribuía a la compañía al momento de sus declaraciones, unos u$s2 billones.
Baron no es un improvisado: fundó, preside y dirige Baron Capital, y viene siguiendo de cerca los proyectos de Musk, tanto SpaceX como Tesla. En una entrevista reciente con Columbia Business School, fue tajante sobre el futuro de la empresa aeroespacial.
“En diez años, creo que valdrá miles de dólares por acción. Creo que valdrá u$s20 billones, u$s30 billones o u$S50 billones”, afirmó. Y agregó un detalle que alimenta la intriga: según él, Musk considera que su estimación se queda corta.
Starlink, la apuesta principal
El primer motor de la proyección es Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX. Baron calculó que esta división podría valer por sí sola entre u$s14 billones y u$s15 billones durante los próximos diez años.
La expansión de la conectividad satelital abre la puerta a ampliar el acceso a internet y a competir con los operadores tradicionales de telecomunicaciones. Para que esa perspectiva se concrete, Starlink deberá sostener su crecimiento, ampliar su base de clientes y demostrar que puede pelear en nuevos segmentos del mercado.
Centros de datos en el espacio: el segundo motor
El otro pilar de la proyección son los centros de datos instalados en el espacio, una iniciativa atada a la creciente demanda de capacidad informática para inteligencia artificial. Baron considera que estas infraestructuras podrían superar ampliamente el tamaño del negocio de Starlink.
La propuesta busca aprovechar las condiciones del entorno espacial para desarrollar capacidad de procesamiento y sortear algunas limitaciones de las instalaciones terrestres, como la disponibilidad de electricidad, agua y permisos para construir grandes complejos tecnológicos.
En esa misma línea, Adam Jonas, analista de Morgan Stanley, identificó la denominada Distributed Inference Cloud de SpaceX como una oportunidad de crecimiento que todavía no recibe suficiente atención del mercado.