El invierno no se fue: el pronóstico que sorprende a Santiago para el verano
Se esperaba un verano sofocante, pero el INTA anticipa máximas moderadas y cielos cubiertos: el dato que ya ubica a octubre entre los más frescos desde 1988 y el riesgo que no hay que perder de vista.
El ingeniero Howard van Meer, del grupo de Recursos Naturales del INTA Santiago del Estero, anticipó cómo incidirá el fenómeno de El Niño en la provincia y dejó un pronóstico que rompe con lo esperado para la temporada. En diálogo con Nuevo Diario, el especialista aclaró de entrada que el impacto no será parejo: "sus efectos no son iguales en todas las regiones del país".
Qué es y en qué etapa está
Van Meer recordó que El Niño consiste en un calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, lo que altera la circulación atmosférica, las lluvias y las temperaturas. Según los datos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), "durante la primavera de 2026 se está desarrollando un episodio de El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte", aunque con un reparto desigual del agua en el territorio argentino.
Qué se viene en Santiago
En la provincia, el fenómeno se traducirá en más humedad en el ambiente y tramos de cielo cubierto que frenarán el calentamiento durante el día. El ingeniero anticipó "lluvias más frecuentes o episodios de precipitaciones intensas", según cómo se acomoden los sistemas atmosféricos, y máximas por debajo de lo habitual.
También puso el foco en un punto sensible: existe "riesgo de anegamientos e inundaciones si las precipitaciones se acumulan en poco tiempo o el suelo pierde capacidad de absorber agua". Aun así, aclaró que los mayores excesos de lluvia se concentrarán en el litoral y la región pampeana, lo que no implica que Santiago reciba esa misma cantidad.
Un octubre que ya llama la atención
Sobre el clima de las últimas semanas, Van Meer señaló que agosto mostró condiciones atípicamente húmedas y que octubre repitió ese patrón, con jornadas frescas, nubosidad persistente y lloviznas. "Si estas condiciones se mantienen, octubre podría convertirse en uno de los meses más frescos de la serie histórica del INTA para Santiago del Estero desde 1988", advirtió.
La explicación es simple: las nubes reducen la radiación solar y limitan la suba de temperatura durante el día, mientras que la humedad vuelve el ambiente menos seco y modifica la sensación térmica a la que suele estar acostumbrada la provincia.
El verano que se anticipa
Para la próxima estación, el especialista aclaró que se pueden anticipar tendencias, pero no precisar cómo será cada jornada. De todos modos, consideró "muy probable" un escenario de máximas moderadas, humedad elevada y nubosidad persistente, lo que derivaría en un arranque de verano menos caluroso de lo habitual.
Por último, mencionó que las perspectivas del SMN para el trimestre octubre-diciembre de 2026 marcan probabilidades de precipitaciones por encima de lo normal en el centro del país y el litoral, con temperaturas medias más bajas en algunas áreas centrales. Pero fue cauto: eso no garantiza que el comportamiento se sostenga durante todo el verano ni cómo se dará exactamente en Santiago del Estero.