El invierno se tomó el día libre: Santiago del Estero vivió una tarde de pleno verano
El invierno se tomó un respiro y Santiago del Estero vivió una tarde que parecía de verano. ¿Cómo impactó el calor en la ciudad? Los detalles de un fenómeno que desafió todas las previsiones.
El termómetro marcó cifras que parecían sacadas de enero. Con 31,8°C a las 16, la capital santiagueña se metió en el podio de las ciudades más calurosas del país, en pleno 31 de julio.
Lo que se esperaba como una jornada invernal tranquila se convirtió en una verdadera sorpresa. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) registró una sensación térmica de 33,8°C, con cielo ligeramente nublado, humedad del 49% y vientos del sector norte a 21 kilómetros por hora. La visibilidad, de 10 kilómetros, no daba respiro.
El pronóstico había anticipado una máxima de 30°C, pero la realidad superó cualquier previsión. Los vecinos que salieron a la calle se encontraron con un calor poco habitual para esta época, y muchos no dudaron en sacarse el abrigo y buscar sombra.
¿Qué pasó con el frío?
El SMN ya anticipa un cambio para las próximas horas. Durante la noche se esperan chaparrones aislados, con probabilidades de precipitación que van del 10% al 40%, y un descenso paulatino de la temperatura.
El sábado, el termómetro marcará una mínima de 16°C y una máxima de 21°C. El domingo, las temperaturas oscilarán entre los 14°C y los 24°C, un panorama que devuelve el clima a la normalidad invernal.
Mientras tanto, los santiagueños aprovecharon esta tarde atípica para disfrutar de actividades al aire libre, algo poco común en esta fecha. La ciudad se llenó de vida y los parques fueron el escenario elegido por muchas familias.
Este fenómeno, aunque llamativo, no es un caso aislado. En los últimos años, el invierno en el norte argentino ha mostrado comportamientos cada vez más variables, con temperaturas que desafían los promedios históricos. Los especialistas siguen de cerca estas variaciones, que podrían estar vinculadas a cambios climáticos más amplios.
Por ahora, la recomendación es clara: aprovechar el buen tiempo mientras dure, porque el frío no tarda en volver. Y para quienes no soportan el calor, la buena noticia es que la tregua invernal será breve.