El INYM en la mira: la reforma que la Nación impulsa y que Misiones no quiere ni ver
Roberto Ferreyra, director del INYM, presentó un informe técnico que desnuda los efectos de la reforma que impulsa la Nación. Los números que maneja el sector productivo explican por qué el rechazo fue casi unánime. ¿Qué encontró el documento?
La propuesta de Reordenamiento Normativo para el INYM que impulsa el Gobierno nacional no avanzó y el rechazo fue casi unánime. El texto, que busca reformar la estructura del organismo en el marco de la desregulación dispuesta desde la Nación, tuvo tal resistencia interna que debió ser girado a una subcomisión para su análisis legal y técnico.
El frente opositor es amplio: el Gobierno de Misiones, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), secaderos, cooperativas, productores y la cadena molinera de la provincia manifestaron su postura en contra. Del otro lado, los industriales de Corrientes optaron por el silencio y el representante del Gobierno correntino no asistió al encuentro.
Qué dice el informe que encendió la alarma
Roberto Ferreyra, director del INYM por el sector de la Producción y representante de la Asociación Civil de Productores Yerbateros y Tareferos del Alto Uruguay, presentó un informe técnico que detalla los efectos de la reforma. Según el documento, bajo la premisa de simplificar y digitalizar la administración, la propuesta despoja al Instituto de sus capacidades de fiscalización y registro.
El trabajo señala que los registros propios del INYM serían reemplazados por datos del SENASA a través del DTV-e. Para el sector productivo, "esta sustitución genera una dependencia externa riesgosa", porque los documentos de tránsito solo informan sobre desplazamientos de producto y no reemplazan el conocimiento sobre existencias, stocks o recepción efectiva de hoja verde.
El informe también alerta sobre la eliminación del catastro satelital de yerbales (GIS), la supresión de los registros de cosecha mecanizada y de viveros, y la derogación del Reglamento de Control de Calidad de Materia Prima y Canchada. Todo eso, advierte, deja al Laboratorio Oficial sin un circuito específico de muestreo y debilita al productor al eliminar el comprobante propio de recepción.
Otro punto cuestionado es la concentración de facultades en la Presidencia del INYM para definir convenios e instrumentos clave sin aprobación previa del Directorio colegiado. Las conclusiones del documento son tajantes: "la pérdida progresiva de registros, parámetros técnicos y atribuciones de control terminará convirtiendo al instituto en una estructura formal sin capacidad real para intervenir en el mercado yerbatero".
La crisis que ya golpea a las chacras
El debate por el futuro del INYM ocurre en un contexto de fuerte pérdida de ingresos para las familias productoras. La desregulación del mercado y la caída del precio de la materia prima golpearon de lleno la rentabilidad del sector primario.
Desde la representación de los productores explicaron la magnitud del perjuicio: "Teniendo en cuenta que en 2025 se procesaron más de 800 millones de kilos de hoja verde, hoy debería estar a 700 pesos el kilo y está a menos de $300, nosotros desde el sector sostenemos que dejan de circular en la economía de los municipios yerbateros, o de los primeros eslabones de la cadena, más de 300 mil millones de pesos anuales".
Ferreyra cerró con una advertencia sobre la brecha entre costos y precios: "hoy se está entregando el kilo de hoja verde a la mitad de lo que cuesta producir. La industria prácticamente está sacando gratis la materia prima. Una medida como la propuesta por la Nación creemos que iba a profundizar o precarizar aún más la grave situación que está pasando el sector".