El INYM vuelve a poner sobre la mesa dos nombres que ya le costaron una sesión
En agosto se retiraron de la sesión y dejaron al Directorio sin quórum para frenar dos nombramientos. Ahora el INYM los vuelve a poner sobre la mesa, y esta vez la conducción cree que tiene los votos. Los nombres y los reparos que nadie quiere dejar pasar.
El Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) volverá a tratar este martes la cobertura de dos puestos clave de su estructura administrativa: la Gerencia General y la Auditoría Interna. Ambos temas ya habían quedado sin resolver en una reunión anterior por falta de votos, según confirmaron fuentes del organismo a PRIMERA EDICIÓN.
La vuelta de estos puntos al orden del día reabre una interna que viene de arrastre y que, a fines de agosto, derivó en una sesión que terminó sin el número necesario para seguir.
El nombre que reaviva la discusión en la Gerencia General
Para la Gerencia General —hoy cubierta de manera subrogante— suena otra vez el nombre de Rosana Biale, que ya ocupó cargos gerenciales en el Instituto durante varios años.
El reparo no pasa solo por su paso previo por el organismo. Según la reconstrucción que hacen desde adentro del INYM, después de su salida se le habría abonado la indemnización correspondiente y, más tarde, Biale inició una demanda laboral contra el Instituto. Ese litigio se cerró durante 2024 con un acuerdo que incluyó un nuevo desembolso y el pago de los gastos del proceso.
"El rechazo no es tanto por la persona, sino porque hizo un juicio contra la institución y ahora se plantea que vuelva a administrar esa misma institución", resumieron fuentes del organismo.
La objeción, explican, es de tipo institucional: les resulta difícil de explicar que alguien que mantuvo un litigio con el INYM y luego recibió un acuerdo económico vuelva a ser considerado para uno de los puestos administrativos de mayor jerarquía.
Las dudas por su vínculo con la industria
A ese reparo se suma otro, vinculado con la relación que Biale habría mantenido históricamente con sectores industriales de la cadena yerbatera. Las fuentes consultadas señalaron en particular su cercanía con actores ligados a una importante industria correntina y recordaron que esa situación ya había generado cuestionamientos durante su anterior paso por funciones gerenciales.
El punto de fondo es la cantidad de información que concentra la Gerencia General, sobre todo respecto de la actividad de los distintos operadores del mercado yerbatero. Desde los sectores que objetan su eventual regreso sostienen que esa situación debería evaluarse antes de resolver cualquier nombramiento.
Las mismas fuentes indicaron que existiría un fuerte respaldo del sector industrial para que Biale ocupe nuevamente la Gerencia, y que el presidente del Instituto, Rodrigo Correa, viene haciendo gestiones con distintos representantes del Directorio para conseguir los votos.
"Está hablando con distintos sectores para que acompañen, pero hay resistencia", señalaron.
La expectativa interna es que la reinserción del tema en el orden del día responda a que la conducción cree que ahora podría contar con más respaldo que en la discusión anterior. Igual, las mismas fuentes admitieron que el resultado dependerá de la votación que se produzca en la reunión.
Auditoría Interna: el otro frente
El segundo punto que genera reparos es la eventual designación de Sebastián Pratto al frente de Auditoría Interna. A diferencia de la Gerencia General, para ese cargo se hizo una convocatoria pública con varios postulantes. Sin embargo, fuentes del organismo sostuvieron que la conducción pretende que sea Pratto quien finalmente ocupe el puesto.
La objeción principal tiene que ver con las funciones que hoy desempeña dentro del INYM: según explicaron, Pratto está realizando tareas vinculadas a la subrogancia de la Gerencia General y antes tuvo responsabilidades en la estructura administrativa.
Por eso, algunos directores consideran que su eventual pase a Auditoría Interna podría generar una incompatibilidad al momento de revisar la gestión del propio organismo.
"Auditoría tiene que cerrar el ejercicio y auditar toda la gestión administrativa. No puede pasar a Auditoría una persona que después tenga que auditar su propia gestión", plantearon fuentes del Instituto.
Para esos sectores, la situación no solo debería analizarse desde lo institucional, sino que eventualmente podría originar cuestionamientos de otros participantes del proceso de selección. La Auditoría Interna integra la estructura administrativa y de control del INYM y funciona separada de las áreas operativas y administrativas.
La preocupación que excede los nombres
La inquietud interna va más allá de los antecedentes de los dos postulantes. Fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN aseguraron que existe preocupación por la concentración de puestos administrativos estratégicos en funcionarios considerados cercanos a la presidencia del Instituto. En ese esquema mencionaron la Gerencia General, Auditoría Interna, el área legal y Tesorería.
"Todo el aparato administrativo del organismo quedaría en manos de gente que responde directamente al presidente", señalaron.
Según explicaron, ese es uno de los motivos por los cuales varios representantes mantienen reparos frente a las propuestas impulsadas por Correa y reclaman mayores garantías de independencia, sobre todo en áreas que deben ejercer tareas de control. También señalaron que la insistencia de la conducción en determinados nombres incrementó las dudas dentro de algunos sectores del Directorio.
El antecedente: quórum caído y designaciones frenadas
La discusión por estos cargos ya había generado una fuerte disputa a fines de agosto. En la reunión del 27 de ese mes, el representante de la Industria, Gustavo Barreiro, buscó incorporar sobre tablas el tratamiento de las designaciones.
La iniciativa chocó con el rechazo de un grupo de directores: Ricardo Maciel (Gobierno de Misiones), Roberto Ferreyra (Producción), Ramón Sorondo (Trabajadores Rurales) y Gerardo Vallejos y Elián Genski (Cooperativas). Ese sector se retiró de la sesión al considerar que los nombramientos no formaban parte del orden del día previsto.
La salida de los directores dejó a la reunión sin el número necesario para continuar. A eso se sumaron las ausencias de Claudio Anselmo, representante del Gobierno de Corrientes, y de Jorge Haddad, por la Producción. Tras la caída del quórum permanecieron en el recinto Marisol Fraccalosi (Productores), Gerardo López y Gustavo Barreiro (Industria) y Luis Konopacki (Secaderos).
El INYM es conducido y administrado por un Directorio integrado por representantes de los distintos eslabones de la actividad yerbatera y de los gobiernos nacional y provinciales, y constituye el máximo órgano de decisión del Instituto.