El IPAV entregó cinco créditos en General Pico y reveló el dato que preocupa: "El alquiler está prácticamente igual al sueldo"
El IPAV firmó cinco créditos en General Pico y la recorrida por las obras dejó al descubierto una realidad que nadie esperaba escuchar de boca de su presidenta: el alquiler ya se come el sueldo completo. La funcionaria contó el caso de una familia que terminó viviendo con tres núcleos bajo el mismo techo.
La presidenta del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV), Erica Riboyra, pasó este miércoles 23 de septiembre de 2026 por los estudios de Infopico Radio después de firmar cinco créditos Llegar a Casa en General Pico y recorrer obras en distintas etapas de ejecución. En la entrevista repasó el estado del programa, las negociaciones por el Procrear y el impacto de la crisis económica en el pago de las cuotas.
Cinco familias piquenses arrancan la obra
La jornada empezó en el municipio, donde se firmaron cinco créditos para construir viviendas de dos dormitorios. «Todos eran grupos familiares, así que compartimos ahí un lindo momento con cinco familias que van a empezar la construcción en los próximos días», señaló la funcionaria.
Más tarde llegó la recorrida por obras ya iniciadas. Tres casas, tres realidades distintas: una recién a nivel del encadenado, otra que según el constructor estará lista en un mes y una tercera algo más demorada, por encima del 30% de avance.
Riboyra aclaró que el organismo no controla la obra en sí, sino que certifica el avance para liberar los desembolsos: «Cada obra tiene un profesional particular que contratan los adjudicatarios. Nosotros desde el IPAV certificamos el avance. Cuando el profesional nos indica que está al 25%, venimos, hacemos la certificación y, si cumple con todo, hacemos el siguiente desembolso, y así al 50%, y así sucesivamente».
Un crédito que financia el 100% y se devuelve «en bolsas de cemento»
La titular del IPAV insistió en las condiciones que diferencian a Llegar a Casa de cualquier línea hipotecaria del mercado:
Financia el 100% del costo de la vivienda. La primera cuota se paga recién a los 30 días de finalizada la obra. Se devuelve en 120 meses y sin intereses. Todos los trámites se hacen desde el celular, mediante una aplicación propia.
Para explicarlo, Riboyra recurrió a una comparación bien concreta: «Nosotros prestamos 120 bolsas de cemento, las familias nos van a devolver 120 bolsas de cemento, no más, una por mes, al valor que valga esa bolsa». Ese recupero, remarcó, es lo que permite que otras familias inscriptas puedan acceder al beneficio.
También reconoció que la puesta en marcha no fue sencilla. «Nos costó la implementación. Es algo que no existía en la provincia de La Pampa», admitió, y destacó que el desarrollo de la aplicación fue íntegramente realizado por personal del instituto. «Me llena de orgullo lo que fueron capaces de elaborar mis compañeros», dijo.
El programa se entrega en toda la provincia: el viernes 18 de septiembre hubo entregas en Santa Rosa y en General Pico, y el martes 22 en General Alvear.
Procrear: reunión clave por el traspaso
Consultada por las obras paralizadas del Procrear, Riboyra confirmó que este mismo miércoles, a las 13, participaba de una reunión para avanzar en el traspaso de las viviendas a la órbita provincial.
«Estamos trabajando mucho para que la provincia de La Pampa pueda acercarse, hacerse cargo del Procrear», explicó. El punto central de la discusión, aclaró, son los aspectos técnicos y el precio a pagar por el avance de obra ya ejecutado: «Si nosotros pagamos un sobreprecio, terminamos perjudicando a otras familias que también requieren su vivienda».
Más de 25.000 inscriptos y una demanda que cambió de cara
La funcionaria detalló que el IPAV amplió los perfiles que pueden anotarse. Antes solo se inscribían grupos familiares; hoy también acceden personas solas, adultos mayores y parejas sin hijos. En total, más de 25.000 personas integran la demanda habitacional en la provincia.
Pero lo que más la inquieta, dijo, no es el número sino las situaciones de emergencia que se repiten en cada recorrida. «Antes una familia tenía un ingreso formal y además una changuita. Hoy la changuita no existe, hoy la economía está paralizada», describió.
Como ejemplo, relató el caso de una mujer de Santa Rosa, madre de tres hijas, que en abril volvió a la casa de su madre porque el alquiler le costaba 800.000 pesos y su sueldo era de 1.300.000. Dos meses atrás se sumó su hermana, también con tres hijos. «En la misma casa están viviendo tres núcleos familiares. Los tres trabajan», apuntó.
Cayó 10% el recupero de cuotas
El instituto registró una baja del 10% en la recaudación durante los últimos meses. Riboyra fue categórica al explicar el motivo: «Una cosa es no querer pagar y otra cosa es no poder pagar. Nadie deja de pagar su casa porque no quiere. Quien tiene un problema se acerca, y nosotros buscamos acompañar».
Para atender esos casos, el IPAV mantiene una delegación en General Pico con un equipo dedicado al trabajo con las familias. Distinto, aclaró, es el escenario de quienes directamente no habitan la vivienda adjudicada.
Controles: «No es el IPAV, es la ciudadanía»
Sobre las intimaciones que aparecen con frecuencia en el Boletín Oficial, la titular del organismo sostuvo que el control responde a un reclamo social. «Nosotros recibimos de la gente una demanda de mayor control y en función de eso actuamos. No es que el IPAV se levantó con ganas de controlar», planteó.
El instituto tiene habilitado en su página web un sistema de denuncias anónimas que, según Riboyra, resulta una herramienta fundamental. «Ustedes no van a encontrar a nadie que les diga: yo estaba dentro de mi casa y el IPAV me la quitó. El derecho viene de la mano de una obligación», remarcó.
Jubilados: el beneficio vence y esperan novedades
Actualmente más de 1.500 adjudicatarios acceden al beneficio destinado a jubilados y pensionados nacionales, y a quienes perciben pensiones provinciales por discapacidad de monto igual o inferior a la jubilación nacional. La clave, subrayó, es que la cuota no se posterga: se da por pagada.
El régimen finaliza este mes y la funcionaria adelantó que «seguramente en los próximos días vamos a tener alguna novedad». Recordó además que la medida nació de una decisión del gobernador Sergio Ziliotto: «Esta gente tiene que seguir disfrutando de su vivienda y poder cancelarla como todos los pampeanos».
Terrenos: «Teníamos que elegir»
La venta de lotes, muy esperada por familias jóvenes, sigue frenada. Riboyra fue clara: el problema es económico, no burocrático. La operatoria estaba atada a la ejecución de la infraestructura de gas, agua, luz y cloacas, una inversión de gran magnitud.
Esos fondos, explicó, terminaron destinados a finalizar viviendas en General Pico que debían completarse con recursos nacionales. «Teníamos que elegir: dejábamos las casas abandonadas o finalizábamos el proceso de los terrenos», sintetizó. El instituto mantiene reuniones para intentar concretar la obra con participación privada, aunque hasta ahora los costos resultaron elevados también para ese sector.
Antes de despedirse, dejó una definición sobre su modo de gestionar: «Los que nos toca estar en lugares de decisión trabajamos para la gente, y a las cosas hay que decirlas por su nombre».