Tardaban hasta dos años en evaluar un área minera y ahora lo resuelven en 30 días. El cambio ya movió las licitaciones del IPEEM, pero hay un dato que Marchese admitió sobre las empresas sanjuaninas.
El Instituto Provincial de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM) cambió su ritmo de trabajo y lo hizo sobre uno de los puntos que más frenaba a las empresas: los plazos para evaluar derechos mineros se recortaron de hasta dos años a solo 30 días. Lo confirmó la presidenta del organismo, Natalia Marchese, en diálogo con Código Minero por Tiempo Streaming.
La medida forma parte de una política de la gestión de Marcelo Orrego orientada a dar previsibilidad, transparencia y seguridad jurídica a quienes buscan explorar en territorio sanjuanino.
Qué cambió en la evaluación de áreas
Marchese fue precisa al describir la transformación: “Nosotros teníamos que acelerar los tiempos de evaluar estas áreas, que antes eran de 180 días y hasta dos años. Nosotros redujimos esos tiempos a 30 días”.
La funcionaria aclaró que ese mes corresponde a la evaluación inicial que hace el instituto. La inscripción definitiva de los derechos, en cambio, queda sujeta a una resolución posterior del Consejo Minero.
Nueve licitaciones en la actual gestión
El impacto de la reorganización se mide también en la cantidad de convocatorias. Desde la creación del IPEEM, en 1989, se concretaron 19 licitaciones. De ese total, nueve pertenecen a la actual gestión provincial, contando la presidencia anterior y la de Marchese.
La titular del organismo subrayó que acortar los tiempos permite poner a disposición de las compañías nuevas áreas de exploración mucho más rápido.
Cómo trabaja el instituto con los derechos caídos
La función central del IPEEM es recibir, analizar y evaluar derechos mineros que caducaron por distintos motivos, como la falta de pago del canon o el incumplimiento de los trabajos comprometidos. Una vez que esos derechos ingresan a su patrimonio, el organismo puede ofrecerlos en licitaciones públicas para que empresas privadas desarrollen tareas de exploración.
Hoy mantiene contratos vinculados a más de 20 proyectos. Entre las áreas involucradas aparecen zonas cercanas o contiguas a Veladero, Los Azules, Vicuña, Hualilán y Altar.
Quiénes se presentan y quiénes todavía no
Según Marchese, el interés por las convocatorias excede las fronteras: hay compañías internacionales y nacionales. En las últimas licitaciones se presentaron firmas canadienses y argentinas.
El dato que la funcionaria reconoció como pendiente es que todavía no se presentaron empresas sanjuaninas con capacidad suficiente para afrontar este tipo de inversiones.
Los números explican esa dificultad. Una exploración básica puede demandar entre 200.000 y un millón de dólares, según la superficie y los estudios previos disponibles.
Cómo se elige a las empresas y qué pasa si incumplen
El proceso de selección tiene dos etapas. Primero el IPEEM evalúa la capacidad técnica, legal y financiera de cada compañía. Después analiza las propuestas económicas y los programas de trabajo comprometidos.
También existen mecanismos de control. Frente a incumplimientos, las empresas reciben notificaciones y pueden ser sancionadas con multas. Si la situación persiste, deben devolver el área.
Hasta ahora, según Marchese, no fue necesario retirar derechos por esa vía. Sí hubo compañías que devolvieron proyectos de manera voluntaria al concluir que no resultaban factibles.
De la camioneta en Veladero a la presidencia del IPEEM
La conducción del organismo tiene detrás una historia ligada a la cordillera. Marchese recordó que su primer contacto laboral con la minería fue en 1997, cuando acompañaba a su padre, técnico minero, en los servicios que prestaba en la zona donde después se desarrollaría Veladero.
Por entonces estudiaba el profesorado de Educación Física y estaba cerca de recibirse. Ver a los geólogos trabajar en plena montaña le cambió los planes. “Veía gente que miraba piedras con su lupa, con su piqueta, y decía: ‘Esto es lo mío’”, contó.
Dejó el profesorado y arrancó Geología. Después trabajó casi 14 años en exploración para Barrick, con campañas en mula y largas estadías en campamentos móviles de alta montaña. La decisión de formar una familia la llevó a dejar ese ritmo. Más tarde ingresó al IPEEM, pasó por el Consejo Minero y finalmente fue convocada para presidir el instituto en la actual gestión provincial.
El potencial que falta estudiar y la apuesta a minerales estratégicos
Más allá de los cambios administrativos, Marchese puso el foco en el potencial geológico de San Juan. Aseguró que quedan amplias zonas que necesitan más estudios y mencionó sectores de la cordillera, la precordillera y las Sierras Pampeanas, incluido Valle Fértil.
También se refirió al interés por minerales estratégicos como el litio y las tierras raras. Aclaró, eso sí, que su presencia y su potencial económico deben verificarse con trabajos de prospección e investigación.
En esa línea, explicó que el organismo busca obtener mayor información geológica de las áreas que administra antes de ofrecerlas a las empresas. “No es una exploración, es una investigación básica”, distinguió. El objetivo es identificar zonas con interés económico y generar mejores condiciones para futuras inversiones.