El IPES se planta: protesta por la falta de un edificio propio y el constante cambio de aulas
¿Qué hay detrás de la sentada masiva en el IPES? Los estudiantes denuncian falta de espacios y cambios constantes de aulas. Conocé los detalles del reclamo que exige una sede propia.
Estudiantes del Instituto Provincial de Estudios Superiores (IPES) realizaron una sentada masiva en el Colegio República de Guatemala, donde funciona la institución, para exigir mejores condiciones edilicias y una sede propia.
La medida fue convocada tras conocerse un pedido para desocupar los espacios de Bedelía y Coordinación, con un plazo de 48 horas. Si bien se habría acordado que Coordinación continúe en el lugar, Bedelía deberá trasladarse a otros sectores, una alternativa que los alumnos consideran insuficiente.
¿Qué reclaman los estudiantes?
El Centro de Estudiantes aclaró que el reclamo va más allá de la situación puntual de esos dos sectores y apunta a un problema estructural: la falta de un edificio propio para el IPES. La convivencia de cuatro instituciones en el mismo edificio genera constantes cambios de aulas, que no siempre se informan con anticipación, y problemas de accesibilidad.
“Hay compañeras que se han lesionado o están embarazadas, que no pueden subir a los pisos superiores”, señalaron, en referencia a la falta de aulas en planta baja para quienes tienen dificultades para subir escaleras.
También cuestionaron las condiciones de higiene y el uso de espacios comunes, aunque aclararon que el planteo no apunta contra el personal de maestranza, sino contra la dificultad de sostener varias instituciones en un mismo edificio.
El pedido de una sede propia
Alrededor de 300 estudiantes cursan actualmente en el IPES. Durante la protesta, recordaron que la institución ya fue trasladada desde la Escuela N.° 1 y que regresó al edificio del Guatemala entre mayo y junio. Para el Centro de Estudiantes, estos movimientos demuestran la necesidad de una solución permanente.
“Nosotros como IPES necesitamos tener un espacio propio también”, plantearon, y agregaron: “Nuestro reclamo va más allá de si se devolvió la Bedelía o no, va en que necesitamos espacios propios”.
Además, mencionaron otras dificultades como la imposibilidad de usar la biblioteca por problemas de calefacción y el mal estado de algunos baños.
La sentada masiva volvió a poner en escena el reclamo de la comunidad educativa por mejores condiciones para cursar y por una sede propia que evite nuevos traslados.