El Ironman volvió a mover la aguja del turismo sanjuanino y los hoteles lo sintieron en el mostrador. Pero hay una fiesta provincial que, según los encuestados del sector, sigue sin convocar a nadie de afuera: la brecha de ocupación entre ambos eventos es enorme.
El desembarco del IRONMAN 2026 volvió a mover el tablero turístico de San Juan. Según los números que maneja la Cámara Hotelera Sanjuanina, los alojamientos de la provincia trabajaron este fin de semana con una ocupación de entre el 76% y el 78%, traccionada sobre todo por la llegada de triatletas, equipos y acompañantes que siguieron las distintas competencias.
El relevamiento abarca el movimiento registrado desde el jueves hasta el domingo, y desde el sector remarcan que este tipo de eventos deportivos genera una demanda concreta de camas que después se derrama hacia otros rubros del turismo. Los datos los confirmó Tamara Boggian, integrante de la Cámara Hotelera Sanjuanina, en diálogo con Radio Mil20.
La otra cara: la Fiesta Nacional del Sol no repunta
El contraste llega con la fiesta más importante de la provincia. Boggian señaló que la Fiesta Nacional del Sol todavía no logra instalarse como un atractivo turístico de alcance nacional: de acuerdo con las encuestas que hizo el sector hotelero, durante la celebración la ocupación no llega al 20%.
Para la referente, se trata de una celebración que históricamente estuvo orientada al público local y que sigue teniendo como deuda pendiente atraer visitantes de otras provincias.
El avance de Airbnb y el pedido de regulación
Otro de los ejes que planteó la representante hotelera fue el crecimiento de los alojamientos informales que se ofrecen a través de plataformas digitales como Airbnb. Boggian advirtió que, si bien la Cámara no tiene estadísticas sobre cuánto se ocupan esos espacios, la demanda también sube durante los eventos de gran convocatoria.
Por eso reclamó avanzar en una regulación que fije condiciones para su funcionamiento y equilibre la competencia con los establecimientos habilitados, que cargan con costos laborales, impositivos y operativos. Además, subrayó que el movimiento que deja el IRONMAN no se limita a los hoteles: también alcanza a restaurantes, comercios y prestadores de servicios de salud.