El juez analizó el testimonio de los médicos del hospital y la balanza se inclinó para un lado
La familia de Yair esperó más de un año y medio para que el caso llegara a juicio. Cuando el juez leyó el adelanto del veredicto, el contrapunto entre el perito de la Fiscalía y los médicos del hospital terminó definiendo el rumbo de la causa.
La médica del Hospital Centenario de Gualeguaychú que había llegado a juicio acusada de una presunta mala praxis en la atención de Yair Suárez, un nene de 10 años que murió en enero de 2025, fue absuelta por el beneficio de la duda. Así lo resolvió el juez Mauricio Derudi al analizar las pruebas y los testimonios que se presentaron durante el debate oral.
El caso se ventiló a principios de octubre en los tribunales de la ciudad y en las últimas horas se conoció el adelanto del veredicto. Los fundamentos completos de la sentencia se darán a conocer la semana próxima, según consignó El Argentino.
Qué pesó en la decisión del magistrado
De acuerdo con lo que trascendió tras la lectura de la resolución, uno de los elementos que incidió en la decisión fue la contradicción entre los argumentos del perito presentado por la Fiscalía y las declaraciones de profesionales médicos del nosocomio que comparecieron durante el debate.
El juez señaló ese contrapunto como parte de los motivos que lo llevaron a inclinarse en favor de la acusada. La controversia entre las conclusiones del perito de la Fiscalía y los testimonios de los médicos del hospital estuvo entre los puntos mencionados en el adelanto del veredicto.
Cómo fue la atención de Yair antes de su muerte
El fallecimiento del paciente ocurrió el sábado 18 de enero de 2025. Según el testimonio que su madre brindó durante la investigación, Yair había comenzado a sufrir fuertes dolores abdominales el día anterior y, durante la noche del viernes, aparecieron los vómitos.
La mujer esperó hasta el sábado para llevarlo al Hospital Centenario. Según relató, ese día el chico volvió a vomitar, no quiso desayunar y, al mediodía, ingresó con ella a la guardia del establecimiento sanitario.
En su declaración ante el fiscal Jorge Gutiérrez, la progenitora contó que la médica que lo atendió observó que estaba agitado. También detalló que le colocaron suero, le administraron medicamentos para la fiebre y los vómitos, y le suministraron oxígeno. Además, le realizaron análisis de sangre y radiografías para intentar determinar el origen de la fiebre.
Según ese relato, los estudios de sangre le fueron informados como normales, mientras que las placas indicaron un principio de neumonía. A partir de ese diagnóstico, el paciente recibió medicación y fue dado de alta con una receta de amoxicilina y paracetamol.
La madre indicó que Yair salió del nosocomio poco antes de las 17, con una temperatura de 37 grados. También señaló que la médica le recomendó llevarlo a un control el lunes siguiente en el Centro de Salud del barrio La Cuchilla.
El regreso a su casa y el desenlace
Tras regresar a su domicilio, Yair descansó durante un rato y luego estuvo en su habitación hablando con su hermano gemelo. De acuerdo con el testimonio de su madre, alrededor de las 17.30 le suministró los medicamentos recetados. La criatura no quería comer, aunque manifestaba tener sed.
La mujer relató que, cerca de las 22, intentó llevarlo desde su habitación hasta la suya, pero el niño dio apenas unos pasos antes de perder la estabilidad. Cuando lo sostuvo para evitar que cayera, notó que se puso rígido y lo recostó de costado sobre la cama.
A las 22.20, Yair ingresó nuevamente al Hospital Centenario, esta vez por la guardia pediátrica, sin pulso. Según el relato de su madre, el personal médico intentó reanimarlo durante aproximadamente 50 minutos, pero no logró salvarle la vida. La denuncia se radicó al día siguiente y el fiscal Gutiérrez ordenó la realización de una autopsia para determinar las causas de la muerte.
El informe preliminar estableció que el nene había fallecido por una falla multiorgánica secundaria a una sepsis. La causa se vinculó con una apendicitis aguda que evolucionó a una peritonitis, derivó en una infección generalizada y provocó un shock séptico mortal.
El proceso que terminó con la absolución
Más de un año y medio después de la muerte de Yair, el caso llegó a juicio para determinar si existía responsabilidad penal de la médica por la atención brindada al niño. La acusación apuntaba a una presunta mala praxis y a que la peritonitis no habría sido diagnosticada durante la consulta inicial.
Sin embargo, tras el debate oral, el juez Derudi resolvió absolver a la pediatra por el beneficio de la duda. La sentencia completa, cuyos fundamentos se conocerán la próxima semana, permitirá conocer en detalle los argumentos jurídicos y probatorios que sustentaron la decisión judicial.
De esta manera, el proceso penal concluyó con la absolución de la profesional, sin que en el adelanto del veredicto se hayan dado a conocer todavía todos los fundamentos de la resolución.