El juez lo dejó preso: la razón oculta detrás de la negativa a liberar al cuidador del geriátrico
El juez negó la excarcelación al cuidador acusado de maltratar ancianas. ¿Cuál fue el argumento que lo mantiene preso? Los detalles que pocos conocen.
La Justicia de Mar del Plata decidió que Nicolás Cichero, el cuidador acusado de maltratar a dos ancianas en un geriátrico, siga detenido. El juez teme que la bronca popular lo empuje a esconderse.
¿Por qué no sale en libertad?
La defensa de Cichero pidió que espere el juicio en su casa. Argumentó que no tiene antecedentes y que tiene arraigo. Pero el juez Daniel De Marco no le creyó y rechazó el pedido.
Según informó el portal 0223, De Marco usó el mismo criterio que para ordenar la detención. Sostiene que el repudio social que generó el caso es un motivo para que el imputado quiera pasar desapercibido.
“Complementariamente, puede agregarse hoy un factor de riesgo adicional que tiene que ver, no ya con el peligro de fuga que puede inferirse de la alta magnitud de pena en expectativa, sino con la necesidad del imputado de mantenerse oculto”, explicó el magistrado.
“Aquí no se trata del estrépito social como fundamento del encierro per se, sino del estado de indignación popular como factor motivacional para que el propio Cichero elija pasar a la clandestinidad”, agregó.
Así las cosas, Cichero, imputado por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas, permanecerá en la Unidad Penal N°44 de Batán.
El violento episodio que conmocionó a todos
Todo ocurrió el lunes 27 de julio, cerca de las 19, en el centro de adultos mayores “David”, ubicado en Rivadavia al 4000. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que el cuidador agredía a dos residentes.
En uno de los videos se lo escucha decir: “¿Por qué no te morís, vieja hija de p...? Morite de una vez”, “Ojito con pegarme porque te rompo la cabeza”, “Llorando todo el día, esta vieja de m.... Dejanos de molestar. Morite de una vez por todas”.
La víctima, entre lágrimas, le preguntó qué había hecho. La respuesta fue un seco “molestás”. En otra parte de la grabación, se ve al acusado colocándole una prenda en la cabeza y manipulándola de forma violenta.
Pero eso no fue todo. Los dueños del geriátrico detectaron que, minutos antes, el hombre había golpeado con una cuchara a una de las ancianas. El golpe le provocó un corte en el labio. Cuando ella lloró, él le dijo: “¿Querés llorar? Vamos”.
La Justicia ahora investiga si hubo más víctimas de Cichero en el lugar.