El juez Salmain sumó un fallo clave en medio del juicio político en su contra
Está suspendido, procesado con prisión preventiva y a un paso de que lo destituyan. Pero un fallo de la Cámara de Apelaciones le dio un respiro en una de las causas y su entorno ya habla de "condena anticipada". ¿Qué decidió la justicia?
La Cámara Federal de Apelaciones de Rosario desestimó una presentación del juez federal Aurelio Cuello Murúa y avaló el accionar de su colega Román Lanzón en la causa que involucra al magistrado Gastón Salmain, suspendido y procesado con prisión preventiva por presuntas coimas y corrupción judicial. La resolución, celebrada por la defensa local del titular del Juzgado Federal N° 1, llega en pleno desarrollo del juicio político que podría terminar con su destitución.
El proceso en el Tribunal de Enjuiciamiento arrancó el 6 de octubre. Si el cuerpo lo remueve por mal desempeño, Salmain quedará en condiciones de ser detenido. La acusación está en manos del senador nacional Luis Juez, el magistrado Diego Barroetaveña y la abogada Jimena De la Torre.
Qué resolvió la Cámara
Cuello Murúa había presentado el 22 de septiembre una resolución en la que cuestionaba la actuación de Lanzón, a cargo de la investigación. Según su planteo, el magistrado había acumulado dos legajos en una audiencia del 31 de julio: la causa que implica al extitular de la Afip en Santa Fe, Andrés Vaudagna, y la denominada "previsional", por desvío de expedientes. También objetó el vencimiento del artículo 253, que fija un límite temporal para investigar una causa antes de su formalización en audiencia.
Para la Cámara de Apelaciones no hubo tal acumulación. Solo se formalizó la causa Vaudagna, mientras que la "previsional" no fue llevada a audiencia por la Fiscalía Federal. La decisión cayó bien en el entorno de Salmain. Su defensor en el fuero local, el penalista Gustavo Feldman, la calificó como una "actitud racional".
En aquella audiencia del 31 de julio, Lanzón había ratificado la imputación contra Salmain al validar las pruebas de corrupción presentadas por la fiscalía. Los ejes de ese escrito fueron la acusación por presuntamente cobrar sobornos —un pedido de 100.000 dólares— para direccionar y dictar fallos favorables al extitular de la Afip en Santa Fe, más otra causa por direccionamiento de casos.
La causa Attila y el juicio político
En el Tribunal ad hoc de Enjuiciamiento, la acusación sostiene que Salmain pactó el cobro de un soborno de 200.000 dólares para manipular un expediente judicial. Es el caso conocido como Attila, uno de los múltiples frentes que el magistrado tiene abiertos en los tribunales federales de Rosario y que salpica a Vaudagna.
Barroetaveña, presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, anticipó que la acusación demostrará una "secuencia de actos funcionales que, apreciados armoniosamente, mostrarán que actuó en connivencia con terceros ajenos a la magistratura, con el propósito de favorecer ilegítimamente los intereses de la parte actora ante la promesa de percibir un retorno económico". Del otro lado, los defensores José Manuel Ubeira y Yamil Castro Bianchi trabajan para desarmar ese argumento.
Feldman, que no participa de la defensa en el enjuiciamiento, salió a respaldar al juez: "Hay que ir de lo particular a lo general. Este planteo de la Cámara revocó una resolución amañada y se demuestra una condena anticipada a Salmain, de quien quieren hacer leña del árbol caído".
Y agregó: "En la investigación al probable juicio a Salmain hay situaciones que le atribuyen que no están probadas ni mucho menos. Es una causa signada lamentablemente por el humor social y es netamente mediática".
Mientras el juicio político avanza y la Cámara de Apelaciones despeja el terreno de las causas locales, la situación de Salmain sigue pendiendo de dos frentes que corren en paralelo: el Tribunal de Enjuiciamiento y los expedientes federales.