Abel Saavedra, monaguillo de la Basílica San Francisco de Jujuy, fue elegido para colaborar en la misa del Papa en Buenos Aires. La tarea que le asignaron lo pondrá a metros del pontífice.
Abel Saavedra, monaguillo de la Basílica San Francisco de San Salvador de Jujuy, fue elegido para integrar el equipo de voluntarios que colaborará en la misa del papa León XIV en Buenos Aires. El joven viajará el domingo 8 de noviembre por la tarde y tendrá una tarea cerca del pontífice.
Saavedra forma parte de la comunidad franciscana de la capital jujeña, donde cumple funciones como monaguillo y participa de distintas actividades de la Iglesia local. En diálogo con la prensa, contó cómo vive la antesala de una experiencia que considera histórica.
"Creo que es un momento único para todos los argentinos, para la vida de nuestra Iglesia. Marca el fin de una larga espera de 39 años que nuestro país no recibía un sumo pontífice", expresó el voluntario.
¿Qué hará Saavedra durante la misa?
El jujeño fue designado para colaborar en la carpa eucarística que se instalará en el sector del Monumento a los Españoles, donde se celebrará la misa desde las 11:30 del lunes 9 de noviembre. Los voluntarios deberán presentarse desde muy temprano para organizar el encuentro.
Su función estará vinculada al espacio eucarístico, una responsabilidad que asumirá con especial emoción por la posibilidad de estar a pocos metros del Papa.
"Sabemos que los voluntarios, de cualquier lugar que estemos, somos agraciados por la Santa Madre Iglesia, que nos regala esta oportunidad de ser voluntarios", manifestó.
Con el correr de las horas, según reconoció, crecen la ansiedad y los nervios por participar de un acontecimiento que no duda en calificar como histórico.
Su camino en la Basílica San Francisco
Desde hace varios años, Saavedra desarrolla tareas dentro de la Basílica San Francisco, una de las instituciones religiosas más importantes de San Salvador de Jujuy. Allí se desempeña como monaguillo y colabora con actividades institucionales de la comunidad franciscana.
El joven valoró el acompañamiento de los religiosos y el papel que tuvo su participación en la Iglesia local para fortalecer su compromiso con el servicio comunitario.
Para él, colaborar en una celebración encabezada por el Papa representa una continuidad de lo que hace habitualmente en Jujuy, aunque en esta ocasión adquiere una dimensión especial por la magnitud del evento.
El mensaje de León XIV para los jóvenes
Durante la entrevista, Saavedra reflexionó sobre el mensaje que espera del papa León XIV, en especial respecto de la participación de las nuevas generaciones en la Iglesia y en la sociedad.
Consideró que uno de los ejes principales del pontífice es la necesidad de construir puentes entre las personas, fortalecer los vínculos comunitarios y promover valores como el amor, la justicia y la equidad.
"Los jóvenes por ahí siempre decimos que somos el futuro, pero no, los jóvenes somos el ahora", expresó al referirse al mensaje que atribuye al Papa.
Para el jujeño, esa mirada es una invitación a que los jóvenes asuman responsabilidades y participen activamente en la construcción de una sociedad más solidaria.
La preparación espiritual y la espera
Más allá de los preparativos del viaje y de las tareas de voluntariado, Saavedra señaló que la preparación espiritual también es fundamental. La oración, la reflexión y la contemplación forman parte de los días previos a la llegada del pontífice.
El joven destacó que la visita no solo convocará a fieles argentinos, sino también a peregrinos de países vecinos como Chile, Bolivia y Brasil, lo que permitirá compartir una experiencia de fe con personas de diferentes comunidades y culturas.
Asimismo, remarcó que el lema de la visita, vinculado con el llamado a anunciar el Evangelio, representa una invitación a transmitir un mensaje de esperanza y encuentro.
A pocas horas de emprender el viaje, Saavedra vive los preparativos con una mezcla de entusiasmo, ansiedad y emoción. Contó que continúa con sus responsabilidades cotidianas, incluidos sus estudios, aunque admitió que la cercanía del encuentro ocupa gran parte de sus pensamientos.
También compartió su expectativa sobre los posibles regalos que recibirá el pontífice, mencionando productos y objetos representativos de la cultura argentina, como ponchos, alfajores y dulce de leche.
Finalmente, agradeció la oportunidad de participar como voluntario y destacó la importancia de mantener abiertas las puertas de la Iglesia para todas las personas que deseen acercarse.
Para Abel Saavedra, la misa del lunes 9 de noviembre será mucho más que una celebración religiosa: representará la posibilidad de servir a su comunidad, compartir un momento histórico con miles de fieles y vivir de cerca la visita del papa León XIV a la Argentina.