El jurado lo declaró culpable del transfemicidio de Azul Semeñenko y ahora la Justicia tomó una decisión clave sobre su futuro
El jurado lo declaró culpable del transfemicidio de Azul Semeñenko y la pena que le espera es la más dura del Código Penal. En una audiencia clave, la Justicia definió qué pasará con él hasta la sentencia definitiva.
La fiscal del caso Guadalupe Inaudi y la asistente letrada Agustina Jarry pidieron este miércoles extender por seis meses más la prisión preventiva de Roberto Daniel Sánchez, el hombre que un jurado popular declaró culpable por el transfemicidio de Azul Semeñenko. La solicitud se presentó en una audiencia de modificación de medidas cautelares y contó con el respaldo de la querella particular.
El planteo de las representantes del Ministerio Público Fiscal se apoyó en un argumento central: el veredicto de culpabilidad, emitido el 19 de octubre, consolida y agrava los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Para Inaudi y Jarry, la declaración de responsabilidad deja como única pena posible la prisión perpetua, la más severa del Código Penal.
Los fundamentos del pedido
Las funcionarias judiciales también pusieron sobre la mesa la gravedad y la violencia extrema del hecho, las maniobras de ocultamiento del cuerpo, la limpieza de la escena del crimen y de la camioneta utilizada, la desaparición del teléfono de la víctima y la intimidación a testigos antes y durante el juicio.
El plazo de seis meses solicitado tiene un objetivo procesal claro: atravesar la audiencia de determinación de la pena (el juicio de cesura), resolver las eventuales instancias de impugnación y llegar a la firmeza de la condena.
La decisión del juez
El juez técnico Luciano Hermosilla, que también intervino en el juicio por jurados, avaló el planteo de la fiscalía y resolvió prorrogar la prisión preventiva de Sánchez por el plazo pedido. Consideró que el veredicto de culpabilidad incrementa el riesgo de fuga frente a una expectativa firme de prisión perpetua.
Cómo fue el transfemicidio
Según la acusación que el Ministerio Público Fiscal sostuvo durante el juicio y que el jurado popular avaló, Sánchez abordó a la víctima en la vía pública en la madrugada del 25 de septiembre de 2025 y la trasladó a su vivienda, en la ciudad de Neuquén. Allí la asesinó mediante golpes y al menos 25 heridas de arma blanca.
Luego envolvió el cuerpo en una lona, lo ató y lo llevó en su camioneta hasta un canal de desagüe de la calle Pergamino, donde fue hallado semanas después.
Tras el juicio por jurados, Sánchez fue declarado culpable como autor de homicidio triplemente calificado: por ensañamiento, por odio a la identidad de género y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género (artículo 80, incisos 2°, 4° y 11° del Código Penal).