El jurado que decidió el caso Matías Nieves vivió tres días encerrado: cómo fue el aislamiento
En Comodoro, 16 vecinos dejaron sus casas y sus trabajos para encerrarse tres días y decidir el futuro de un acusado de homicidio. Cómo es el aislamiento que casi nadie ve, y qué pasó con el veredicto.
Doce jurados titulares y cuatro suplentes permanecieron aislados, lejos de sus familias y bajo custodia policial, durante los tres días que duró el juicio por el homicidio de Matías Nieves en Comodoro Rivadavia. El veredicto de culpabilidad se alcanzó gracias al compromiso de esos vecinos, que aceptaron una tarea que pocos conocen en detalle.
La modalidad del juicio por jurados en Chubut exige que quienes integran el panel no tengan contacto con el exterior mientras se desarrolla el debate. Eso significa que los 16 ciudadanos convocados debieron dejar sus casas, sus trabajos y sus rutinas para instalarse en un lugar reservado, sin acceso a noticias ni comunicación con terceros.
Qué implica el aislamiento de un jurado
Durante el tiempo que dura el juicio, los jurados no pueden hablar del caso con nadie, ni siquiera entre ellos fuera de la deliberación. Tampoco pueden mirar televisión, usar el celular ni leer diarios. La custodia policial garantiza que nadie se acerque a influir en su decisión.
El objetivo es doble: proteger la imparcialidad del veredicto y la seguridad de los propios jurados, que en causas de homicidio pueden quedar expuestos a presiones.
El caso Matías Nieves
El juicio se llevó adelante en Comodoro Rivadavia por el homicidio de Matías Nieves. Tras tres días de audiencias y deliberación, los 12 jurados titulares —con los cuatro suplentes afectados al proceso— arribaron a un veredicto de culpabilidad.
El aislamiento de los jurados no es un dato menor: sin ese compromiso ciudadano, el sistema de juicio por jurados no podría funcionar. Los vecinos que aceptan el rol asumen una carga que combina responsabilidad cívica con una interrupción total de su vida cotidiana.
La causa por el crimen de Matías Nieves quedó así resuelta con un fallo de culpabilidad, alcanzado por unanimidad o mayoría según las reglas del fuero, tras una deliberación que mantuvo a los jurados incomunicados durante tres días completos.