El jurado ya los había señalado, pero faltaba lo peor: la Justicia neuquina definió el final para los dos acusados del doble crimen de Cutral Co
¿Qué fue lo que terminó de sellar el destino de los dos acusados por el doble crimen que conmocionó a Cutral Co? La respuesta que nadie esperaba se conoció en la audiencia de cesura.
La jueza técnica Vanesa Macedo Font condenó a prisión perpetua a Carlos Andrés de la Vega y a Juan José Canihuan por el doble homicidio de Nicolás Piovesan y Junior Riquelme, cometido en el barrio Nehuen Che de Cutral Co.
La resolución se conoció durante la audiencia de cesura y hizo lugar de manera integral al pedido del Ministerio Público Fiscal. El fiscal jefe Gastón Liotard y el fiscal del caso Federico Cuneo habían solicitado la pena máxima para ambos imputados.
El argumento de la fiscalía fue contundente: la declaración de responsabilidad emitida antes por la ciudadanía y la calificación legal del hecho no dejaban margen para otra escala penal posible.
El veredicto que marcó el camino
El proceso había tenido un punto de quiebre el pasado 14 de agosto, cuando un jurado popular declaró por unanimidad a De la Vega y Canihuan como autores penalmente responsables de los crímenes.
Los doce ciudadanos del tribunal popular respaldaron la teoría del caso de la fiscalía y consideraron acreditado que el hecho fue cometido en calidad de coautores, con las agravantes de uso de arma de fuego y alevosía.
Cómo fue el ataque que terminó con dos vidas
La reconstrucción respaldada por las pruebas durante el debate oral determinó que el crimen ocurrió el 26 de agosto de 2025. Las víctimas, Nicolás Piovesan y Junior Riquelme, transitaban a bordo de una motocicleta por el barrio Nehuen Che cuando comenzaron a ser perseguidas por un automóvil Volkswagen Gol en el que se desplazaban los agresores.
Al llegar a la calle Rosembrok, De la Vega y Canihuan efectuaron una ráfaga de disparos con el objetivo de ejecutar a los motociclistas.
Durante el ataque, Junior Riquelme cayó en la intersección con la calle Agrimensor Baka tras recibir dos impactos de bala, uno de los cuales le provocó una herida vascular fatal en la zona del cuello.
Nicolás Piovesan, en tanto, continuó la marcha unos metros más hasta desplomarse tras recibir tres disparos por la espalda que le ocasionaron lesiones irreversibles en órganos vitales.
Con la pena fijada por la jueza Macedo Font, el proceso de primera instancia concluye ratificando la sanción más severa del ordenamiento penal argentino para los dos condenados.