El kilo de pollo que se agotó en un barrio de Salta: lo que se vio en la publicación
Mientras la carne vacuna se vuelve imposible para muchas familias, en un barrio de Salta apareció una oferta que llamó la atención de todos. El precio por kilo y el lugar exacto, en la nota.
En Salta, el avance del pollo sobre la mesa de los argentinos ya tiene su propio capítulo: una publicación en Facebook ofreció garras de pollo a $3.000 el kilo y los vecinos no tardaron en reaccionar. El aviso se difundió en el grupo Barrio Solís Pizarro y la venta se concreta en la esquina de Cóndor y Tucanes, en esa misma zona.
La escena no es aislada. Llegar a fin de mes se volvió una tarea complicada para muchas familias y el precio es el que decide qué entra al changuito y qué queda para otra oportunidad. La carne vacuna fue uno de los productos más golpeados por la inflación y el pollo se consolidó como la alternativa más elegida para resolver el almuerzo o la cena.
Los números que explican el cambio
Los datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) muestran la magnitud del fenómeno. Durante el primer semestre de 2026, el consumo interno de carne vacuna cayó 11,5% interanual y tocó su nivel más bajo para un primer semestre en tres décadas. El consumo por habitante también retrocedió y se ubicó en torno a los 47 kilos anuales.
La brecha de precios ayuda a entender la migración. En agosto, los cortes vacunos acumulaban un aumento interanual del 51,2%, mientras que el pollo entero registraba una suba del 24,2%, siempre según los relevamientos de CICCRA.
¿Qué se puede hacer con las garras?
Las garras de pollo, como otros cortes y partes del ave, sirven para preparar caldos, guisos y comidas rendidoras. Para muchas familias, comprar un kilo a $3.000 puede representar una diferencia concreta a la hora de estirar el presupuesto.
La propuesta apunta justamente a quienes buscan carne sin gastar de más y refleja cómo, en medio de la crisis, los consumidores empiezan a mirar alternativas que antes quedaban relegadas. Cuando la carne vacuna se vuelve difícil de sostener para el bolsillo, el pollo y sus distintos cortes empiezan a ganar espacio en la mesa de los argentinos.