El kinesiólogo que trabajó con Serena y Federer revela los secretos de la recuperación de élite
¿Qué pasa cuando el cuerpo dice basta? Gabriel Digerolamo, el kinesiólogo que estuvo en el US Open junto a Serena y Federer, revela cómo la ciencia está cambiando la recuperación de los atletas. Los detalles que nadie contó.
La kinesiología dejó de ser un simple recurso reactivo para convertirse en una pieza clave del rendimiento deportivo. El kinesiólogo Gabriel Digerolamo, con más de dos décadas de experiencia, pasó por el programa Saque y Volea para contar cómo la biomecánica y el trabajo neurocognitivo revolucionaron la prevención y recuperación de lesiones. Su paso por el US Open junto a Serena Williams y Roger Federer dejó una enseñanza que pocos conocen.
¿Qué hay detrás del codo de tenista?
Digerolamo, que atiende en su consultorio de calle Riobamba y Mitre, explicó que la kinesiología moderna no trabaja sobre zonas aisladas sino sobre la globalidad del cuerpo. Al analizar dolencias comunes en deportes de raqueta, como el famoso codo de tenista, remarcó que no existe una única patología sino una variedad según la estructura comprometida: tendón, inserción ósea o el hueso mismo.
“El codo de tenista está enrolado como si fuera una sola patología, pero en realidad hay una variedad enorme de acuerdo a la estructura que se compromete”, afirmó. Y agregó: “Todo lo que es registro y evaluación que el cuerpo hace de su dolor está manejado por el sistema nervioso central. Hay veces que directamente se empieza trabajando la parte nerviosa como la puerta de entrada a la patología”.
Esta visión integral permite detectar compensaciones mecánicas que el paciente no percibe, como ocurre cuando una molestia localizada tiene su origen en una sobrecarga en otra región del cuerpo.
El cerebro, clave en la rehabilitación
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue el cambio de paradigma en lesiones complejas, como la rotura del ligamento cruzado anterior. Digerolamo citó estudios de resonancia magnética funcional que demuestran la influencia directa del cerebro en el movimiento.
“A diferencia de lo que muchos consideran, se vio en estudios de neuroimagen que lo cognitivo era lo que alteraba la intercoordinación del engrama motor que generaba la lesión”, aseguró. Por eso, en los últimos años la rehabilitación cognitiva se volvió el modus operandi en la recuperación de deportistas de alta competencia.
El profesional también destacó la resistencia mental de los futbolistas de élite, citando el ejemplo de Enzo Fernández en el Mundial: “Hizo un recorrido de 80 o 90 metros a una velocidad límite, a 36 kilómetros por hora aproximadamente, que es el tope de ese jugador. Llegó e hizo ese recorrido en el minuto 92 habiéndose corrido todo antes. Son jugadores con cabezas que manejan esa exigencia”.
El US Open y el encuentro con las leyendas
Digerolamo comenzó su carrera a principios de los 2000 y en 2015 acompañó a la tenista Varvara Lepchenko en el US Open. Allí tuvo la oportunidad de observar de cerca a Serena Williams y Roger Federer.
“Tener la posibilidad de ver a Serena Williams entrenar ahí a dos metros, a un metro, y coincidir un día con Roger Federer fue muy atractivo por el tema del análisis de la biomecánica y los gestos”, expresó. Y remarcó: “Verlos entrenar y ver que en un momento de competencia no modifican su condición. La pegada es la misma, el gesto es el mismo, la intensidad de juego es la misma”.
También contó una anécdota curiosa con la campeona estadounidense: “Ella se mueve con una comitiva muy grande y su perro. Me tocó que, sin darme cuenta, buscando una pelota y dándome vuelta, me encuentro que tengo el perro paradito ahí atrás del pie. Hago así y digo: ‘Si lo llego a pisar, directamente me sacaban del estadio’”.
Consejos para el deportista amateur
Para los jugadores de club y los que practican deporte los fines de semana, Digerolamo recomendó combinar trabajo de fuerza, aeróbico y flexibilidad para evitar lesiones por fatiga y descoordinación.
En cuanto a la recuperación, explicó que ante un golpe o lesión reciente la crioterapia localizada es indispensable para controlar la inflamación. Pero inmediatamente después de un partido, lo mejor es priorizar la movilidad articular y el trabajo aeróbico suave para eliminar los metabolitos de desecho.
Para las 24 a 48 horas posteriores, sugirió baños de inmersión en frío o alternancia térmica. “En un proceso de alta carga no aplicamos frío de inmediato. Lo ideal es dejar correr 24 horas, hacer movilidad, un trabajo aeróbico para recuperar el proceso y, entre las 24 y 48 horas, incluir baños de inmersión en frío”, concluyó.