El laberinto judicial que mantiene congelada a SanCor y frena inversiones millonarias

¿Cuánto más puede durar la parálisis de SanCor? Inversores listos, trabajadores en vilo y una justicia que no resuelve. La historia detrás de la crisis láctea más larga de Argentina.

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El laberinto judicial que mantiene congelada a SanCor y frena inversiones millonarias
El laberinto judicial que mantiene congelada a SanCor y frena inversiones millonarias

La histórica empresa láctea SanCor CUL sigue sumergida en un limbo legal que impide su reactivación. La falta de una resolución judicial firme mantiene paralizadas sus plantas y bloquea la llegada de inversores. Mientras tanto, cientos de familias de Santa Fe y Córdoba esperan respuestas.

El desmantelamiento de la ex cooperativa avanza sin pausa, pero los tribunales no logran destrabar el expediente. Lo que durante décadas fue el motor productivo de pueblos enteros hoy está detenido, con sus instalaciones congeladas y los ingresos de cientos de trabajadores rurales paralizados.

La crisis de SanCor no es nueva. Hace nueve años que comenzaron los primeros retrasos salariales y las irregularidades en los haberes, denunciados por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA). Desde entonces, el problema solo se agravó: hace un año y medio se abrió el concurso preventivo y hace cuatro meses la propia firma pidió la quiebra.

A pesar de esta situación crítica, el expediente todavía no tiene un pronunciamiento de fondo que permita liquidar los bienes o definir un esquema para pagar las deudas. La justicia avanza a paso lento mientras la industria láctea pierde terreno.

Inversores interesados, pero sin poder actuar

Lo paradójico es que la infraestructura de SanCor sigue despertando interés en el sector privado. Hay múltiples oferentes que ya compraron los pliegos licitatorios con la intención de inyectar capital, reactivar el procesamiento de leche y generar empleo para el personal desplazado.

Sin embargo, sin una resolución judicial que defina el marco legal de la adjudicación, todas esas propuestas quedan en pausa. La dilación judicial provoca un perjuicio económico y social acumulativo que golpea a los operarios y a toda la cadena de acreedores.

La falta de trabajo se traduce en incertidumbre diaria para las familias que dependen de la láctea. Y la situación es aún más grave porque la Superintendencia de Servicios de Salud decidió excluir a los trabajadores de la cobertura de la obra social sectorial.

Los que siguen en actividad no tienen tareas ni cobran sus salarios, y los que optaron por el Retiro Voluntario Anticipado esperan la liquidación de activos para recibir sus acreencias. Una espera sin plazos claros que desgasta a todos.

El impacto en los pueblos lácteos

En las localidades donde están las plantas procesadoras, la reactivación total se ve como la única salida para evitar un daño irreparable en las economías regionales. Mientras la materia prima se va a otras usinas del país, la infraestructura de SanCor permanece detenida en el tiempo.

La pregunta que flota en el aire es cuánto más puede esperar una industria que fue símbolo del cooperativismo argentino. Las definiciones judiciales que se esperan no solo decidirán el futuro de la empresa, sino también el de miles de familias.

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